Vídeo. «Equivocada», de Leila Guerriero

Publicado en Colección de textos literarios o no, Videos | Etiquetado | Deja un comentario

Álbum de librerías incompleto 313

Librería «The Book Tavern», en Augusta, Georgia.

Publicado en Imágenes, Librerías | Etiquetado | Deja un comentario

Pequeño gran Gatsby. Enrique Vila Matas

‘El pequeño Gatsby’ reúne todo tipo de notas e informaciones sobre la compleja obra de Francis Scott Fitzgerald, en la que destaca su mirada irónica

Pequeño gran Gatsby | Cultura | EL PAÍS

Primera edición de ‘El gran Gatsby’ en la Feria del Libro Antiguo de Londres, 2013.Oli Scarff (Getty Images)
Publicado en Reseña | Etiquetado , | Deja un comentario

Lectura: «Novela natural», Gueorgui Gospodínov

Reseña de Novela natural de Gueorgui Gospodínov – Leer es vivir dos veces

Aire fresco literario, escribir desde los márgenes y brillar con luz propia. Hay autores que caen en tus manos inesperadamente y se quedan. Eso me ha pasado con Gueorgui Gospodínov. Hace tiempo leí…

Origen: Reseña de Novela natural de Gueorgui Gospodínov – Leer es vivir dos veces


Textos

Cada segundo, en este mundo, hay una larga fila de gente que llora. Y otra, más pequeña, de gente que ríe. Hay también una tercera fila que ya ni llora ni ríe. Es la más triste de todas. Es de esta de la que quiero hablar.


Flaubert soñaba con escribir un libro sobre nada, un libro sin ninguna fábula externa, un libro «que se sostuviese a sí mismo con la fuerza interna de su estilo, como la tierra se sostiene en el aire». Proust llegó a realizar, hasta cierto punto, tal ensueño sosteniéndose en la memoria involuntaria. Pero él tampoco pudo evitar caer en la tentación de fabular. La inmodestia de mi deseo consiste en hacer una novela compuesta solo de inicios. Una novela que arranca todo el tiempo, promete algo, llega hasta la página diecisiete y vuelve a empezar.


El embarazo de mi mujer era ya patente. Esta frase inocente cobra otro cariz si les digo que… A ver cómo lo digo… El autor de su embarazo no era yo. El padre era otro, pero ella seguía siendo mi esposa. El embarazo le sentaba bien, dotaba de cierta serenidad a sus movimientos, redondeaba de manera agradable sus hombros afilados.


¿Qué clase de novela obtendríamos si lográsemos hacer que una mosca comenzara a narrar? Que ella dispone de un lenguaje, si bien distinto de nuestro, es algo que no pongo en duda. Puesto que en este caso me interesa la mosca (¿por qué yo no le interesa a la mosca?), debo descubrir el mecanismo de su lenguaje.


Por las mañanas me levanto tarde. Me vi y voy al mercado. Raras veces compro algo. Recorro despacio los puestos, observe todas las frutas y verduras. No presto atención a los vendedores. Solo miro. Medito sobre los colores cálidos y las formas esféricas. Llamo a este ejercicio «vitaminas para los ojos». Ayuda, después de esas largas noches en las que uno no ve otra cosa que palabras. Luego compro un periódico. No importa cuál. El periódico, igual que los cigarrillos, es una excusa para pasar algo más de una hora en una mesa o en un banco. Solo. Sin llamar la atención. leo y escucho las conversaciones de la gente. De lo contrario, se me olvidará hablar; No tengo ganas de hablar, no recuerdo haberlo hecho en los últimos días, pero soy buen oyente. En el café, junto al mercado, los temas de conversación se asignan de antemano según la temporada.


Las palabras tienen un peso distinto. Joder, me revisa este tipo de carencias. Se sabe cuánto pesa un granito de polen, que es como una motita de polvo, pero nadie se lo ha currado con una palabra. Me pregunto si adquiere el peso de la voz que la pronuncia, o de la tinta que la escribe. No he sido capaz de encontrar una historia natural de las palabras. En ninguna parte.

Publicado en El oficio de lector, Lecturas recomendadas | Etiquetado | Deja un comentario

Las novelas de Joan Didion también cambiaron el mundo. Laura Fernández

Cuando John Gregory Dunne murió repentinamente, dando pie a un duelo que Joan Didion diseccionó en «El año del pensamiento mágico», su ficción quedó en un segundo lugar que no merece. Pues merecería uno primerísimo. Laura Fernández nos cuenta por qué.

Las novelas de Joan Didion también cambiaron el mundo – Penguin Libros ES

Joan Didion a ojos de la ilustradora Maria Picassó i Piquer
Publicado en Literatura | Etiquetado , | Deja un comentario

El oficio de escritor. Gustave Flaubert

El novelista no debe nunca dar su opinión, debe comunicarla, debe expresar todo tal y como considera que es, debe imponerse introducir la justicia, de una vez por todas en la novela.

Gustave Flaubert

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

Recopilación de textos fotografiados. Eloy Tizón

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

La poesía. Wisława Szymborsk

No intente ser poético a toda costa, lo poético es aburrido, porque siempre es secundario. La poesía, al igual, por otra parte, que toda la literatura, saca sus fuerzas vitales del mundo en que vivimos, de las vivencias realmente vividas, de las experiencias realmente sufridas y de los pensamientos pensados de forma autónoma. El mundo hay que volverlo a describir continuamente porque nunca es el de antes, aunque solo sea porque antes no estábamos nosotros.

Wisława Szymborsk

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

Leonardo da Vinci, más allá de los tópicos: Carlo Vecce escribe la biografía definitiva del genio del Renacimiento

Leonardo da Vinci. Imagen: Caltech/Europa Press

El experto napolitano relata con detalle la vida del gran polímata, cuya capacidad creadora sigue asombrando al mundo 500 años después. Más información: Descubierta en Egipto la primera tumba de un faraón en más de 100 años

Leonardo da Vinci, más allá de los tópicos: Carlo Vecce escribe la biografía definitiva del genio del Renacimiento

Publicado en Crítica literaria | Etiquetado | Deja un comentario

Texto de Marguerite Yourcenar

Ayer, en la Villa, pensé en los millares de vidas silenciosas, furtivas como las de los animales, irreflexivas como las de las plantas: que han vivido entre Adriano y nosotros: Bohemios del tiempo de Piranesi, saqueadores de ruinas, mendigos, cabreros, aldeanos refugiados entre escombros. Al borde de un olivar, en una senda antigua y con escombros, G… y yo nos encontramos ante el lecho de cañas de un campesino, ante el bulto de las ropas colocado entre dos bloques de cemento romano, ante las cenizas de su fuego recién apagado. Sensación de humilde intimidad bastante similar a la que se siente en el Louvre, después del cierre, a la hora en que los catres de tijera de los guardas aparecen entre las estatuas.

Marguerite Yourcenar

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario