Lo que se gana con la soledad

august-strindberg

Lo que he ganado con la soledad es poder decidir por mí mismo mi dieta espiritual (…) Me he liberado de leer libros que desprecio y de visitar exposiciones y admirar cuadros que no me gustan. En una palabra, soy dueño de mi alma en aquellos casos en los que uno tiene algún derecho de serlo, y puedo elegir mis simpatías y antipatías.

August Strindberg. Solo

 

Nota de Vieco: «Cuando leí este texto me acordé inmediatamente de mi amigo Miguel C.»

Publicado en Colección de textos literarios o no, El oficio de creador | Etiquetado , | 1 comentario

La literatura del duelo

9 libros de la muerte que hablan de la vida

La literatura del duelo se afianza como un género propio dentro de la autoficción. En estos días en que se recuerda a los muertos, seleccionamos algunos títulos publicados en la última década

Origen: Día de Todos los Santos: 9 libros de la muerte que hablan de la vida | Babelia | EL PAÍS

Publicado en Bibliografía | Etiquetado , | Deja un comentario

Colección de citas literarias XX

Robert Frost

Sin lágrimas en el escritor, no hay lágrimas en el lector. Sin sorpresa en el escritor, no hay sorpresa en el lector.

Robert Frost

 

 

 

Daniel Pennac

 

El tiempo para leer, como el tiempo para amar, alarga el tiempo para vivir.

Daniel Pennac

 

 

Caballero Bonald

 

La vejez es sin paliativos una cabronada, una maldita sucesión de pérdidas.

J.M. Caballero Bonald

 

 

 

margaret-atwood

 

La escritura es una manera de sobrevivir, de romper las estructuras rígidas de la sociedad y de nuestro propio inconsciente.

Margaret Atwood

Publicado en Citas literarias | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Las cartas atormentadas de John Cheever: alcoholismo, bisexualidad y falta de confianza

Se publican por fin en España las confesiones más desgarradoras del premio Pulitzer

«Nunca estoy satisfecho con mi trabajo; nunca sale a la luz como yo lo concibo», dejó constancia por escrito el autor de ‘El nadador’

Origen: Las cartas atormentadas de John Cheever: alcoholismo, bisexualidad y falta de confianza | papel/cultura

Publicado en Bibliografía, Historia de la literatura | Etiquetado | Deja un comentario

Lectura: «En la oscuridad», de Friedrich Glauser

La vida y la obra de Friedrich Glauser estuvieron tan íntimamente unidas que aquella constituía la savia nutritiva de sus escritos. «En la oscuridad», con su sinceridad despiadada, el escritor suizo se observa a sí mismo y al mundo que le rodea en los meses posteriores a su licenciamiento de la Legión Extranjera. Trabajando de lavaplatos en los sótanos de los hoteles más lujosos de París y como minero en las profundidades de las Friedrich Glauser. En la oscuridadminas belgas. Glauser, como todos los genios excéntricos y marginales, se refugió en la escritura como única escapatoria, como último camino para ponerse finalmente a salvo. En el blanco y negro de una existencia tan desesperada que parece improbable, se van abriendo camino los colores de su escritura.

A este relato Glauser le atribuía particular importancia dentro de su obra narrativa, pensaba que le consagraría como un verdadero escritor. Por ello, antes de ser publicado en 1937, envió un extracto a Hermann Hesse, que le responde definiéndolo como «un magnífico observador y escritor».

Contraportada de la edición de Mármara


 

Textos

Los mulos trotan junto la columna, y nosotros sudamos debajo de nuestros sacos. Mi mulo no llevas silla, y me dice: «Ahora ha sido abolido el cielo, desde la última guerra han decidido abolir el sol. ¿No te parece razonable mi amo?» Mi mulo tiene un aspecto muy humano se yergue sobre los cuartos traseros, y sus patas delanteras terminan en dos manos que sostienen unas maderas acanaladas, las frota entre ellas y hacer música. «¿Y tú que siempre pensaste que éramos poco musicales!» dice el mulo que arranca sonidos del violín a sus castañuelas…

¡Oh, qué largo es el recorrido por la ciudad! A las ventanas si pegan rostros planos que parecen recortados en cartón y pintados… «Lo ves, amo» dice mi mulo, «esos son los ricos a los que les ha ido bien. Esos han llegado a algo. Tú en cambio tienes que arrastrar el saco, porque no has obedecido. Puedo aliviar tu destino tocando algo, pero no puedo hacer nada más por ti. ¡Date la vuelta!…» Una larga caravana se extiende a mis espaldas. Allí marchan, marcando el paso, un grupo que lleva ropajes a rayas, y luego otro cuyos uniformes están desgastados, y un tercero… Es el más numeroso: hombres y mujeres, de ropas raídas, llevan las bocas abiertas y agitan los brazos al compás, como si cantaran una canción. Pero no es más que un estertor, un gorgoteante estertor, similar al que se produce cuando una masa de agua es absorbida por el agujero…

«Es la nueva canción», dice mi mulo, que tantas veces me ha llevado a sus lomos; aguza la boca y empieza a silbar… Luego se inclina hacia mi oído y susurra, susurra de manera tan siseante que me duele y levanto la mano para apartarlo…¡Pero es Marcel! Su boca está tan cerca de mi oído…enfrete luce la lámpara verde, y el hombre del uniforme se ha dormido. Parece un borracho.

–Eres tú, Marcel. ¡Escucha! Búscate una buena mujer: una mujer, sabes, que sepa bailar y trabajar. ¡Y no te quedes en la ciudad!. Ahora todos vienen a la ciudad y se ponen delante de una cinta móvil y se sientan en sillas y aporrean sus máquinas de letras y hacen cuentas y bajan al metro y suben escaleras y se ponen gordos y pálidos, pero son planos… Y, cuando están completamente machacados, hacen la guerra, porque han olvidado que la sangre corre por sus venas, y quieren volver a ver que tienen sangre… La guerra se hace en las ciudades. El campo no quiere guerra. El campo quiere dar fruto y no cadáveres, quiere estar verde en verano y descansar blanco en invierno. No quiere sangre, no necesita más rojo que el de las flores…

«Vendedor de sopa», «Marchand de soupe», es como llaman en los países francófonos a los propietarios de pensiones para obreros. El nombre es una ofensa. Pero merecida. El vendedor de sopa se queda con el dinero que a nosotros nos cuenta un duro trabajo conseguir, estamos en sus manos, nosotros, los trabajadores sin formación, los proletarios del proletariado. Los trabajadores organizados tienen sus sindicatos, tienen recursos, medios de lucha, para mejorar su situación. Forman parte de la «buena sociedad proletaria», si se me permite la expresión. ¿Pero nosotros? ¿Los peones? Checos, polacos, rusos, italianos… Estamos indefensos. Pasados los primeros quince días, nos dan veinticinco francos por seis: ciento cincuenta francos, mientras debemos ya trescientos por la comida y en techo al «vendedor de sopa». Y ademas necesitamos monos, cigarrillos ¿Cómo nos vamos a liberar? La señora Vandevelde va a recoger nuestro jornal. A veces es clemente y nos da diez francos el domingo. Pero también eso lo apunta…

Friedrich Glauser

Friedrich Glauser. En la oscuridad

Publicado en El oficio de lector, Lecturas | Etiquetado | Deja un comentario

Entrevista a Ricardo Menéndez Salmón

Vacío, sufrimiento y culpa son los elementos que planean sobre la nueva novela de Ricardo Menéndez Salmón, Homo Lubitz (Seix Barral), un thriller distópico que resulta una fábula sobre un mundo vertiginosamente cambiante y analiza nuestro papel en él.

Origen: Ricardo Menéndez Salmón: «No me interesa la esperanza, me parece reaccionaria»

Publicado en Entrevista | Etiquetado | Deja un comentario

Escarbando el lenguaje

Alejandra Pizarnik

 

Hubiera preferido cantar blues en cualquier pequeño sitio lleno de humo en vez de pasarme las noches de mi vida escarbando en el lenguaje como una loca.

Alejandra Pizarnik

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

Cuaderno de poemas. Wallace Stevens

HOMBRES HECHOS DE PALABRAS

¿Qué seríamos sin el mito sexual,
la ensoñación humana o el poema de la muerte?

Castratos de infatuaciones lunares –la vida consiste
de  proposiciones sobre la vida. La humana

ensoñación es una soledad en la que
componemos estas proposiciones, desgarradas por los sueños,

por las terribles maldiciones de las derrotas
y por el temor de que las derrotas y los sueños sean uno.

Toda la raza es un poeta que escribe
las excéntricas proposiciones de su destino.

Wallace Stevens  Wallace Stevens

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | 1 comentario

Álbum de Bibliotecas en construcción XCIV

Biblioteca Bedales Memorial, en Steep, Reino Unido.

 

Biblioteca Bedales Memorial, en Steep, Reino Unido.

 

 

Biblioteca Book Mountain (Holanda)

 

Biblioteca Book Mountain (Holanda)

 

Publicado en Imágenes | Etiquetado | Deja un comentario

A pesar de todo, Virginia Woolf

Una biografía, diarios y cartas permiten volver a una autora que no distinguía entre escritura e intimidad

Origen: A pesar de todo, Virginia Woolf | Babelia | EL PAÍS

Publicado en Actualidad literaria, Bibliografía | Etiquetado | 1 comentario