18 novelas negras para el verano

Thrillers , clásicos contemporáneos o revisitados y alguna sorpresa seleccionamos propuestas de todo tipo para disfrutar de las lecturas estivales

Origen: 18 novelas negras para el verano | Cultura | EL PAÍS

Publicado en Bibliografía | Etiquetado | Deja un comentario

El Vieco cortaziano. XL

Las erratas, como es sabido, viven una vida propia y es precisamente esa idiosincrasia la que lleva a estudiarlas con lupa en mano y a preguntarse una noche de iluminación si el misterio de su sigilosancia no está en eso, en que no son palabras como las otras, sino algo que invade ciertas palabras, un virus de la lengua, la CIA del idioma, la transnacional de la semántica…

Cortázar

Julio Cortázar

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

Nabokov, un dios virtuoso y despótico

Vladimir Nabokov abandonó este mundo un 2 de julio de 1977. Una ausencia que acumula años suficientes para alcanzar la edad de muchos de sus lectores y de la que sólo es posible reponerse gracias a los libros que inundan su obra

Origen: Nabokov, un dios virtuoso y despótico

Publicado en El oficio de creador, Historia de la literatura | Etiquetado | Deja un comentario

Giovanni Malpaghini, hijo de nadie

Nació en Palma en 1347, de la fortuita proeza carnal de Francesco Petrarca y de una noble dama milanesa, los cuales lo olvidaron pronto. Uno, feroz profesional de la carne, se limitó a anotar la conquista en su cuaderno, la otra volvió a la sombra de la que había salido. El hecho fue que el neonato, acompañado de un generoso donativo, fue dado en adopción en Rávena, como ya hicieron con su padre en Valdarno, a un tal Matteo Mapaghini, que lo bautizó como Giovanni y lo instruyó en el arte de la caligrafía. Al crecer, echó una nariz aquilina y unos labios sutiles que no dejaban lugar a dudas. En los estudios progresaba, y, la hubiera heredado o no, consiguió la mano firme y segura de un excelente copista.

Cumplidos los dieciocho años, fue enviado nada menos que a Padua, donde Petrarca envejecía puliendo sus rimas vulgares, para ayudarle a copiarlas. Se lo presentaron. Él, el hijo, conoció a un artrítico poeta, concentrado en sus creaciones como una araña en su tela. El otro, el padre, se encontró con el fantasma de su vanidad y no lo reconoció, o fingió no reconocerlo.

Juntos escucharon la pluma rasgando el papel y el susurro de las hojas deslizándose de la resma. Rellenaron de agua pura el tintero, diluyeron la tinta cuando estaba demasiado densa y regularon el quinqué cuando llegaba la noche. Vieron crecer el montón de pergaminos bellamente transcritos. Pulieron, dudaron, borraron y reescribieron, hasta que la mañana del 21 de abril de 1368 Giovanni le dijo: «Maestro, estoy cansado de copiar. Me voy». Y lo dejó, llevándose en el corazón la única errata que no habían corregido.

Murió en Florencia el 1423, pero quizá el epílogo de esta vida fue escrito aquella mañana de primavera.

Eugenio Baroncelli. Doscientas sesenta y siete vidas en dos o tres gestos

Eugenio Baroncelli. Doscientas sesenta y siete vidas en dos o tres gestos

 

Publicado en Sociedad del arte | Etiquetado , | Deja un comentario

La interpretación es competencia exclusiva del lector, Michel Tournier

Foto: Arthur Tress
Michel Tournier en Nueva York, 1980

Cuando se habla de ficción y de no ficción, se puede destacar la diferencia de su orientación temporal. Mientras que la verdad bruta o «documental» siempre es retrospectiva y está orientada hacia e…

Origen: La interpretación es competencia exclusiva del lector, Michel Tournier – Calle del Orco

Publicado en El oficio de creador, Teoría literaria | Etiquetado , | Deja un comentario

Un mar de fueguitos, Eduardo Galeano

Un hombre del pueblo de Negua, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

-El mundo es eso – reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano 3

Eduardo Galeano

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

Internet o el engañoso cobijo de la intemperie

 

 

De Bauman a Berardi. Una selección de libros para entender los profundos cambios que se están produciendo en nuestro mundo.

Uno podría pensar que cuando una persona que tiene una cuenta en Twitter con su nombre y apellido cuelga en ella un comentario que constituye manifiestamente un delito de odio es que ha perdido el principio de realidad, en la medida en que ha sido incapaz […]

Origen: Internet o el engañoso cobijo de la intemperie | Babelia | EL PAÍS

Publicado en Bibliografía, Reflexión | Etiquetado , | 1 comentario

Mark Strand. Lecciones narrativas sobre la traducción. III

-¿Qué pasa? -le dije al marido de la maestra de preescolar.

-Para salvar mi matrimonio, he decidido no traducir -me dijo-. Pensé hacerlo con los poemas de Jorge de Lima, pero no supe cómo.

Se limpió el sudor del labio con un pañuelo arrugado.

-Pensé que a lo mejor una traducción debería sonar como una traducción, para recordarle al lector que lo que lee tiene una vida anterior en otro idioma y que no fue concebido en inglés. Pero no hallé el modo de hacerle ver al lector que lo que leía era mejor antes de que pasara por mis manos. Dignificar el poema a costa de la traducción me parece tan perverso como que esta borre el original. No solo eso -dijo, secándome el labio con su pañuelo, y rozándome la mejilla con el dorso de su mano-, sino que, si la lengua poética dominante en un periodo concreto determina cómo ha de ser traducido un poema, que es lo que suele ocurrir, determinará también qué poemas han de ser traducidos. Es decir, que una época en que predomine el estilo sencillo no será favorable a las formulaciones barrocas. ¿Qué debería hacer entonces el traductor? ¿Adoptar un estilo antiguo? ¿O eso sería una parodia de la vitalidad, el ingenio y la naturalidad propias de la época del original? Aunque De Lima sea un poeta del siglo XX, su tipo de modernidad está pasada, desentona bastante con la poesía que se escribe hoy. Por lo que veo, no se puede hacer nada con sus poemas.

Y se fue calle abajo.

Mark Strand 1  Mark Strand. Sobre nada y otros escritos.Mark Strand. Sobre nada y otros escritos

 

Publicado en El oficio de creador, Tecnica literaria | Etiquetado , | Deja un comentario

Cuaderno de poemas. «El azul», de Amelia Biagioni

El azul

Si te acercas
a su reino ovalado,
la puerta
te engulle suavemente,
y adentro
en lugar de la puerta
está la ley,
que ordena:

Hay que fijarse al tema azul
cantando sin pasado:
“Azul, azul, azul”,
y alcanzar la soga que pende azul
y enroscarla en el propio cuello
distraído,
y apoyando un pie, un párpado azul
-con el otro encogido-
en el vacío azul,
en su mano sin palma,
darse un gran envión
en torno al eje, al ojo azul,
girar desarrollándose
sobre la mano del vacío azul,
y cantar sin pasado:
“Azul, azul, azul”,
hasta que llegue el miedo,
o el rojo con espuma.
O el frío.

Amelia Biagioni

Amelia Biagioni

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

La música, James Rhodes

James RhodesLa música cura, ofrece una posibilidad de redención. Se trata de una de las pocas cosas (que no sea de índole química) que puede llegar a los últimos recovecos de nuestro corazón y nuestra mente y tener un efecto verdaderamente positivo.

James Rhodes

Publicado en Reflexión | Etiquetado , | Deja un comentario