Tengo que recoger mis escombros
darles la forma humana que tenían
y seguir adelante.
Que no haya brasas en los ojos
ni nubes de humo negro en el alma.
Algunas cicatrices
por aquí y por allá son aceptables.
Lo demás es echarse el dolor a la espalda,
limpiarse las cenizas
y continuar andando.

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«Lo demás es echarse el dolor a la espalda,
limpiarse las cenizas
y continuar andando». Así es.