Max Jacob. Consejos a un joven poeta, 17

Desconfíe de su personal expresión en la prosa y utilice todo el diccionario, sin preferencia. Sus personajes no deben parecérsele o deben parecérsele lo menos posible. Es a ellos mismos a quienes se parecen. Así pues, sus palabras no han de ser «usted», sino “ellos”. Análogamente, no deben ser los objetos que usted ame los que describa, sino los que ellos mismos amen, y los paisajes adecuados a la situación que es la de ellos. Y si sus palabras describen lo que hay en usted y no lo que hay en ellos, ¡ponga mucha atención!

El arte no es más que un efecto a producir, y es necesario preguntarse por él. No hable de terciopelos si quiere describir la miseria de los barrios de Paris, a menos que busque un contraste.

Escoja, pues, los detalles característicos. A este propósito, estudie las novelas rusas. Le recomiendo las «Almas muertas», de Gogol. Verá cómo se pinta un carácter por el aspecto de una casa o un mobiliario.

Tenga caracteres en la cabeza. Piense en ellos, generalícelos en un «tipo», porque solo tiene interés lo general. Es necesario que cada uno se reconozca, o reconozca a su prójimo, en los personajes que le ofrezca.

Modo de graduar el interés, de cautivar al lector…

No lo sé… Estudie a Balzac, es el maestro de un tipo de novela apasionante; y más aún, Dostoievski.

Lea mucho, lea atentamente, tome notas.

Max Jacob 2 Max Jacob. Consejos a un joven poeta

 

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