Poema oración

Los justos

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.

El que agradece que en la tierra haya música.

El que descubre con placer una etimología.

Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.

El ceramista que premedita un color y una forma.

Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada

Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.

El que acaricia a un animal dormido.

El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.

El que agradece que en la tierra haya Stevenson.

El que prefiere que los otros tengan razón.

Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Borges2 Poema de Jorge Luis Borges que Héctor Abad Faciolince reza como oración en memoria de Carlos Gaviria Díaz.Héctor Abad Faciolince

 

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Escribir, escritor

Philip Roth

Escribir te convierte en alguien que siempre se equivoca. La ilusión de que algún día puedes acertar es la perversidad que te hace seguir adelante.

Philip Roth, Pastoral americana

 

Andrés Neuman

Pienso que todo escritor es un curioso incurable, una especie de cotilla con prestigio. Cuentista también significa mentiroso. Y un narrador tiene algo de mentiroso con causa: las narraciones mienten para alcanzar alguna clase de verdad más allá de los términos de su anécdota.

Andrés Neuman

 

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Lectura. Rilke: Carta VII

[…] Y no debe dejarse extraviar en su soledad porque algo en usted desee salir de ella. Precisamente este deseo, si lo utiliza con calma y con elevación y como instrumento, contribuirá a dilatar su soledad sobre un vasto país. La gente, con ayuda de los convencionalismos, tiene todo resuelto yendo a lo fácil; pero está claro que debemos atenernos a lo difícil; todo viviente tiende a ello […] Poco sabemos; pero que debemos mantenernos en lo difícil es una certeza que no nos abandonará. Estar solo es bueno porque la soledad es difícil. Que algo sea difícil debe sernos un motivo más para hacerlo.

Rilke 2También es bueno amar porque el amor es difícil. Tener amor un ser humano por otro: esto es quizá lo más difícil que nos ha sido encomendado, la última prueba y examen, el trabajo ante el cual todos los otros trabajos no son más que preparación. […] Con todo el ser, con todas las fuerzas concentradas en torno a su corazón palpitante, solitario, ansioso, desbordante, tienen que aprender a amar. […] Amar no es nada que signifique consumirse, entregarse y unirse a otro (pues ¿qué sería una unión entre seres imprecisos, rudimentarios, todavía subalternos?); es, en el individuo, un sublime pretexto para madurar, para convertirse en algo, en mundo, un mundo para sí por amor a otro; es en él una grande inmodesta exigencia, algo que lo elige y lo llama a lo infinito. […]

Quien bien mira encuentra que, como para la muerte, que es difícil, para el difícil amor tampoco ha sido vista aún ninguna luz, ninguna solución, ni señal ni camino; y para ambos deberes, que llevamos ocultos y trasmitimos sin abrirlos, no se dejará descubrir ninguna regla general basada en convenios. […]

Rilke. Cartas a un joven poetaRainer Maria Rilke, Cartas a un joven poeta

 

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El arte del cuento

Siempre he oído decir que el cuento es uno de los géneros literarios más difíciles; y siempre he tratado de descubrir por qué la gente tiene tal impresión respecto de lo que considero una de las formas más naturales y básicas de la expresión humana.

 Aún me inclino a pensar que la mayor parte de la gente posee una cierta capacidad innata para contar historias; capacidad que suele perderse, sin embargo, en el camino. Por supuesto, la capacidad de crear vida con palabras es esencialmente un don. Si uno lo posee desde el inicio, podrá desarrollarlo; pero si uno carece de él, mejor será que se dedique a otra cosa.

No obstante, he podido advertir que son las personas que carecen de tal don, las que, con mayor frecuencia, parecen poseídas por el demonio de escribir cuentos. Estoy segura que son ellas quienes escriben los libros y los artículos sobre «como se escribe un cuento».

Flannery O'Connor. CuentosUn cuento es una acción dramática completa, y en los buenos cuentos los personajes se muestran por medio de la acción, y la acción es controlada por medio de los personajes. Y como consecuencia de toda la experiencia presentada al lector se deriva el significado de la historia. Por mi parte prefiero decir que un cuento es un acontecimiento dramático que implica a una persona, en tanto comparte con nosotros una condición humana general, y en tanto se halla en una situación muy específica. Un cuento compromete, de un modo dramático, el misterio de la personalidad humana.

 Para el escritor de ficciones, en el ojo se encuentra la vara con que ha de medirse cada cosa; y el ojo es un órgano que además de abarcar cuanto se puede ver del mundo, compromete con frecuencia nuestra personalidad entera. Involucra, por ejemplo, nuestra facultad de juzgar. Juzgar es un acto que tiene su origen en el acto de ver. En la escritura de ficción, salvo en muy contadas ocasiones, el trabajo no consiste en decir cosas, sino en mostrarlas.

Un buen cuento no puede ser reducido, sólo puede ser expandido. Un cuento es bueno cuando ustedes pueden seguir viendo más y más cosas en él, y cuando, pese a todo, sigue escapándose de uno.

 En la mayoría de los buenos cuentos es la personalidad del personaje lo que crea la acción de la historia. En la mayoría de esos cuentos, siento que el escritor ha pensado en una acción y luego seleccionado un personaje para que la lleve a cabo. Usualmente, existen más probabilidades de llegar a un buen fin si se comienza de otra manera. Si se parte de un personaje real estamos en camino de que algo pase antes de empezar a escribir, no se necesita saber qué. En verdad, puede ser mejor que uno ignore lo que sucederá. Cada uno debe ser capaz de descubrir algo en el cuento que escriba. 

  Flannery O'ConnorFlannery O’Connor, El arte del cuento  (Fragmento)

(A través de Boulevard Literario)

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La aventura del libro

Hallarse en un agujero, en el fondo de un agujero, en una soledad casi total y descubrir que sólo la escritura te salvará. No tener ningún argumento para el libro, ninguna idea de libro es encontrarse, volver a encontrarse, delante de un libro. Una inmensidad vacía. Un libro posible. Delante de nada. Delante de algo así como una escritura viva y desnuda, como terrible, terrible de superar. Creo que la persona que escribe no tiene idea respecto al libro, que tiene las manos vacías, la cabeza vacía, y que, de esa aventura del libro, sólo conoce la escritura seca y desnuda, sin futuro, sin eco, lejana, con sus reglas de oro, elementales: la ortografía, el sentido.

Margarite DurasMargarite Duras. Fragmento de Escribir

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Álbum de Bibliotecas en construcción, XXI

La Biblioteca Méjanes en Aix-en-Provence, Francia.
La Biblioteca Méjanes en Aix-en-Provence, Francia.
Biblioteca en las Escuelas Pías de San Fernando, en Madrid.
Biblioteca en las Escuelas Pías de San Fernando, en Madrid.

 

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Utilidad de la Literatura

La literatura me ha servido, como lector, como osamenta absolutamente para vivir. Para sostenerme en ella, para apoyarme, para hacerme el mapa de la vida y del mundo. Y como escritor, además de eso, me ha servido también como cartografía de mi propio pensamiento, me ha servido de psicoanalista. Con ella me he curado algunos males… Bueno, no sé si puedo decir curar, pero sí me ha servido al menos para darle una patada hacia delante a muchos fantasmas que merodean por ahí.

Luisgé MartínLuisgé Martín. Novelista

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Mark Twain: Sobre el arte y el oficio de escribir

1. Empieza por los acontecimientos: Primero dale forma a los hechos, luego podrás distorsionarlos tanto como quieras.

2. Escribe correctamente: Emplea una gramática correcta. Usa la palabra adecuada, no su prima segunda. En cuanto a los adjetivos, si tienes alguna duda, cárgatelo. Dios solamente exhibe sus truenos y rayos a intervalos, por eso nos llaman la atención. Esos son los adjetivos de Dios. Si muestras demasiados rayos y truenos, el lector se cansará poco a poco.

3. Sé paciente y perseverante: No esperes tener el libro a la primera. Trabaja, edita, reescribe.

4. Olvídate de los adverbios: Escribe la palabra “jodidamente” cada vez que vayas a escribir la palabra “muy”. Tu editor lo borrará y el texto será como debería ser.

5. Pon distancia de por medio: Levántate de vez en cuando para dar una vuelta a la manzana y dejar que los sentimientos se diluyan. Hay una única cosa que no soporto y no soportaré: el falso sentimentalismo.

6. Sé conciso y directo: Usa un lenguaje simple y sencillo; palabras cortas y frases breves. Esa es la forma de escribir en la época moderna y resulta la mejor manera. Recuerda: no dejes que fluyan la pelusa, las flores y la verborrea.

7. Empieza cuando creas que has terminado: El tiempo para empezar a escribir un artículo es cuando crees haberlo terminado y estás satisfecho. En ese momento empiezas a percibir con claridad y lógica lo que realmente quieres decir.

Mark TwainMark Twain

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Literatura y vida

John CheeverLa literatura no es autobiográfica en código, y no es acontecimientos reales. No estoy escribiendo mi autobiografía y no escribo cosas según me sucedieron, excepción hecha del uso de ciertos detalles: tormentas y ese tipo de cuestiones. No, no es nada que me haya sucedido. Es tan solo una posibilidad. Es una idea.

John Cheever

Norman MacleanNo tenía aún la idea de que, a veces, la vida se vuelve literatura; no por mucho tiempo, desde luego, pero si el tiempo suficiente para ser lo que mejor recordamos y con la suficiente frecuencia como para que lo que al final entendemos por vida sea esos momentos en que, en vez de ir de lado, hacia atrás, hacia delante, o en ninguna dirección, la vida forma una línea recta, tensa e inevitable, con una complicación, un clímax y, si hay suerte, una purgación, como si la vida fuese algo que se inventa y no algo que sucede.

Norman Maclean

Geoff DyerLa gente dice que lo que importa en la vida no es lo que sucede, sino lo que «piensas» que sucede. Pero, evidentemente, esa definición no sirve de mucho. Es muy posible que el acontecimiento central de tu vida sea algo que no ha sucedido o algo que crees que no ha sucedido. De lo contrario, no habría necesidad de ficción, y sólo habría memorias e historias, legajos clínicos; con lo que ha sucedido -con lo que realmente sucedió y lo que crees que ha sucedido- sería suficiente.

Geoff Dyer

Michael OndaatjeHay una historia siempre delante de ti. Apenas existiendo. Sólo gradualmente te acoplas a ella y la alimentas. Descubres entonces el caparazón que contendrá y pondrá a prueba tu carácter. De este modo encuentras el sendero de tu vida […] Y al tiempo aprendes a alterar esa vida […]. Todas esas cosas están a la vista de todos.

Michael Ondaatje

David Foster WallaceAquí el autor. Quiero decir, el verdadero autor, el ser humano sosteniendo un lápiz, no una de esas abstractas personas narrativas […]. Todo esto es verdad. Este libro es realmente verdadero.

David Foster Wallace

 

Joseph Heller¿Es éste el más noble objetivo de una ficción? ¿Convencer al lector de que aquello sobre lo que escribes está en verdad sucediendo o ha sucedido? No lo creo.

Joseph Heller

 

 

(Citas iniciales del libro de Rodrigo Fresán La parte inventada)

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El futuro de la lectura

El futuro de la lectura es incierto; sin embargo, muchos seguimos convencidos de su poder, de su utilidad en la hora presente y del inmenso paraíso que aguarda tras la verja de sus símbolos a quien se atreva a cruzarla. Escribir y leer son probablemente el invento humano que más ha transformado a su propio inventor. (…) En la escritura habita el pensamiento y la lectura es el soplo que lo difunde. Por eso, decía, es un imperativo pedagógico enseñarla, cuidarla y propagarla. Si en el siglo XVIII, el filósofo Inmanuel Kant propuso como lema de la ilustración sapere aude, atrévete a pensar; nosotros proponemos este otro para el siglo XXI: legere aude, atrévete a leer. Porque leer, hoy, es una decisión para la que se necesita cierta audacia, pero podemos asegurar que quien se arriesgue a ello no se arrepentirá jamás.

Eliacer CansinoEliacer Cansino

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