Reglas elementales para el buen escribir. George Orwell

  1. No utilizar jamás una metáfora, símil u otra figura del discurso que uno acostumbre a ver impresa.
  2. No utilizar jamás una palabra larga si se puede emplear una corta.
  3. Si es posible suprimir una palabra, suprimirla siempre.
  4. No utilizar jamás la voz pasiva donde pueda emplearse la voz activa.
  5. No utilizar jamás un giro extranjero, un término científico, un vocablo de jerga donde pueda emplearse un equivalente del inglés cotidiano.
  6. Saltarse siempre cualquiera de estas reglas antes que decir cualquier barbaridad.
George Orwell. Matar va un elefante y otros escritos

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Los manuscritos de Kafka ocultos en Suiza salen a la luz en Israel

Tras años de litigio legal, se abren sesenta cajas con sus manuscritos inéditos y dibujos que Max Brod se negó a destruir.

Origen: Los manuscritos de Kafka ocultos en Suiza salen a la luz en Israel – 07/08/2019 – Clarín.com

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El Vieco cortaziano. LVI

Julio Cortázar. Casa tomada
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Cuaderno de poemas. Roberto Juarroz

Pienso que en este momento
tal vez nadie en el universo piensa en mí,
que solo yo me pienso,
y si ahora muriese,
nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,
como cuando me duermo.
Soy mi propio sostén y me lo quito.
Contribuyo a tapizar de ausencia todo.

Tal vez sea por esto
que pensar en alguien
se parece a salvarlo.

Roberto Juárroz

Roberto Juarroz.

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Wislawa Szymborska – El poeta y el mundo (Discurso del recepción del Premio Nobel 1996)

Dicen que la primera frase de un discurso es siempre la más fuerte. Bueno, de cualquier manera, ella ya fue dicha. Pero tengo la sensación de que las oraciones por venir: la tercera, la sexta, la décima, y las demás, hasta la última línea —serán igualmente duras, debido a que se espera que hable de poesía—. He dicho muy poco al respecto, casi nada, sin duda. Y cuando quiera que he pronunciado algo, he tenido la secreta sospecha de que no soy muy buena para ello. Es por esto que mi conferencia será más bien corta. Toda imperfección se hace más fácil de tolerar si es ofrecida en pequeñas dosis.

Los poetas contemporáneos son escépticos y suspicaces, incluso o especialmente consigo mismos. Ellos confiesan públicamente, sólo a disgusto, ser poetas, como si se avergonzaran de ello. Pero en estos tiempos clamorosos se hace más fácil reconocer los defectos —al menos cuando están atractivamente empacados—, que reconocer los méritos que yacen profundamente ocultos y nunca se les da su justo crédito… Cuando están llenando cuestionarios o conversando con extraños, es decir, cuando pueden evitar revelar su profesión, los poetas prefieren usar el vocablo general escritor o reemplazar poeta con el nombre de cualquier trabajo que hagan además de escribir. Los burócratas y los pasajeros de bus responden con un toque de incredulidad y alarma cuando descubren que están tratando con un poeta. Supongo que los filósofos se pueden encontrar con una reacción similar. Sin embargo, ellos están en una mejor posición, pues siempre que lo deseen pueden adornarse con algún título profesional: Profesor de filosofía, suena mucho más respetable.

Pero no hay profesores de poesía. Esto establecería, después de todo, que la poesía fuera una ocupación que requiriera estudios especializados, exámenes periódicos, artículos teóricos con bibliografías y pies de página anexos, y finalmente diplomas conferidos ceremonialmente. Esto significaría, a su vez, que no es suficiente cubrir páginas, ni siquiera con los más exquisitos poemas, para hacerse poeta. El elemento crucial es una hoja de papel portando una estampilla oficial.

Texto completo acá http://bit.ly/2T4BvTm

Wislawa Szymborska
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Lo que nos separa

Primero, lo prohibido. No diga «culo» en México porque no estará diciendo lo mismo que en España. Sinécdoque desafortunada, para los mexicanos «culo» es solo la puerta y les suena igual de feo que «ano». (Tampoco llame «ojete» al ano, porque «ojete» es lo que en México se considera un cabrón, una ma

Origen: – Lo que nos separa

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Ventana a YouTube. «Las malas palabras». Roberto Fontanarrosa

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Rota, paraíso y refugio de poetas

Un libro recoge las anécdotas estivales de Joaquín Sabina, Almudena Grandes, Luis García Montero y otros creadores que conviven en verano en la localidad gaditana

Origen: Rota, paraíso y refugio de poetas | Gente y Famosos | EL PAÍS

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Álbum de librerías incompleto. 126

Librería Boulevard en Hastings, Reino Unido

«Librería de Ávila». Buenos Aires. La librería más antigua de esta ciudad
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Carta a Bartleby. Carlos Manuel Álvarez

No se llega al silencio, que es la meta, si no se recorre antes el territorio de la palabra. La palabra es un sendero y el silencio es un destino.

Origen: Columna: Carta a Bartleby | EL PAÍS Semanal

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