El Vieco cortaziano. LXXI

No es fácil ser cronopio. Lo sé por razones profundas, por haber tratado de serlo a lo largo de mi vida; conozco los fracasos, las renuncias y las traiciones. Ser fama o esperanza es simple, basta con dejarse ir y la vida hace el resto. Ser cronopio es contrapelo, contraluz, contranovela, contradanza, contratodo, contrabajo, contrafagote, contra y recontra cada día contra cada cosa que los demás aceptan y que tiene fuerza de ley.

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Una respuesta a El Vieco cortaziano. LXXI

  1. lavie dijo:

    ¡Qué genio! Ayer, hoy y siempre. Saludos 🙂

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