Amor verdadero. Thomas Bernhard

Un italiano, que posee una villa en Riva, a orillas del lago de Garda, y puede vivir muy bien de las rentas del capital que le dejó su padre, ha vivido los últimos doce años, según escribe La Stampa, con un maniquí de escaparate. Los habitantes de Riva cuentan que, las tardes templadas, observaban cómo el italiano, que al parecer estudió Historia del Arte, se embarcaba con ese maniquí en una embarcación de lujo cubierta con una cúpula de cristal, situada no lejos de su villa, para navegar con su maniquí por el lago. Cuando, hace años, fue calificado de inmoral en una carta de lector dirigida al periódico que se publica en Desenzano, solicitó en el registro civil competente contraer matrimonio con el maniquí, lo que, sin embargo, le fue denegado. También la iglesia rechazó su matrimonio con el maniquí. En invierno deja regularmente el lago de Garda, hacia mediados de diciembre, y se va con su amada, a la que conoció en un escaparate en París, a Sicilia, donde se aloja siempre en el famoso Hotel Timeo de Taormina, para escapar del frío que, en contra de todo lo que se dice, es también insoportable en el lago de Garda todos los años, desde mediados de diciembre.

Thomas Bernhard

(A través de Isaías Garde)

Esta entrada fue publicada en Colección de textos literarios o no y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s