Un hombre lee en Sarajevo. Pablo Mediavilla Costa

Las ruinas de la Biblioteca Nacional, destruida durante el sitio de Sarajevo. Era, junto a la biblioteca Gazi Husrev-beg y el Instituto Oriental, una de las mayores bibliotecas de la ciudad. Fotografía: Hidajet Delic / Cordon Press.

Sabed, oh, amados, que el hombre no fue creado en broma o al azar,sino maravillosamente y para un gran fin. A pesar de no perdurar, vive para siempre;y aunque su cuerpo es malo y terrenal, su espíritu es excelso y divino. Ante la prueba de la abstinencia, purgado de las pasiones carnales, alcanza lo más alto, y en lugar de ser un esclavo de la lujuria y el odioes investido con cualidades angelicales. 

La alquimia de la felicidadAbu Hamed al-Ghazali (1058-1111).

Con el cerco, con los morteros y los cañonazos del cerco, llegaron los francotiradores; sombras crueles que asomaban por los boquetes de los edificios y tumbaban a mujeres con la permanente recién hecha, a niños o perros extraviados, a ancianos que volvían de juntar unas pocas ramas o de llenar un par de garrafas a orillas del Miljacka. 

Origen: – Un hombre lee en Sarajevo

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