Cuando una historia me entra en la cabeza, para mí es un momento festivo, porque empiezo a vivir esa historia. No tengo muy claro cómo va a ser esa historia, va surgiendo a medida que la escribo, y ese es un momento de gran fiesta. Por eso cuando la termino siento que me falta algo. Entonces la reescribo, porque me da ganas de seguir habitándola.

Erri de Luca
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