El escritor Luis Martín-Santos, con el micro en la mano en la foto, dejó dos novelas terminadas inéditas, que se publican ahora. / ARCHIVO
Galaxia Gutenberg publica ‘El vientre hinchado’ y ‘El saco’, las dos novelas acabadas del autor de ‘Tiempo de silencio’, que habían permanecido inéditas durante más de medio siglo
Las pantallas recreativas minan el desarrollo de los jóvenes: leer es la única forma de desarrollar un lenguaje avanzado que permita construir algún pensamiento complejo
Vladimir Nabokov, no sólo fue el gran escritor que conocemos, también fue un gran amante y estudioso de las mariposas.
Su primer trabajo al llegar a Norteamérica fue como conservador del Museo de Lepidopterología (polillas y mariposas) de Harvard, cargo en el que estuvo 7 años.
Nabokov publicó 23 trabajos científicos, la mayoría de ellos sobre taxonomía e historia natural de varias mariposas.
Contaba Nabokov: «Varias mariposas y una polilla llevan mi nombre».
También hay un género de mariposas llamado en su honor Nabokovia, en Sudamérica.
La poesía de este siglo, en vez de tal como soñaban las vanguardias ir hacia una radicalidad en formas y contenidos, se ha insertado en la novela, el ensayo, la publicidad u otras técnicas: se ha hecho completamente postpoética. Ello no informa de su calidad. Sólo es un hecho.
Querido Patrick, Me gustó mucho Calle de las tiendas oscuras. Realmente mucho. Es sobrecogedora. Diferente a todo. Usted es el Saint-John Perse de la novela. Es una creación poética ex nihilo y una…
Creo que la narración en primera persona es muy característica de la óptica contemporánea en la que el individuo desempeña el papel de centro subjetivo del mundo. La civilización occidental se basa, en gran medida, y depende de ese descubrimiento del yo que constituye una de nuestras medidas más importantes. Aquí la persona es el actor principal y su juicio, aunque es uno entre muchos, siempre se toma en serio. Las historias tejidas en primera persona parecen estar entre los mayores descubrimientos de la civilización humana; son leídas con reverencia, con plena confianza. Esta clase de historia, cuando vemos el mundo a través de los ojos de un yo que es diferente a cualquier otro, crea un vínculo especial con el narrador que le pide a su oyente que se coloque en su posición única. Lo que las narraciones en primera persona han hecho para la literatura y, en general, para la civilización humana es reelaborar por completo la historia del mundo, de modo que ya no es un lugar para las acciones de héroes y deidades sobre las que no podemos tener influencia, sino más bien un lugar para personas como nosotros, con historias individuales. Es fácil identificarse con personas que son como nosotros, lo que genera entre el narrador de la historia y su lector u oyente una nueva variedad de comprensión emocional basada en la empatía. Y esto, por su propia naturaleza, reúne y elimina fronteras. Es muy fácil perder el rastro en una novela de las fronteras entre el yo del narrador y el yo del lector.
Nunca te traicionaré del todo; aunque te he traicionado y te traicionaré a cada paso; Cuando te he odiado no te he podido olvidar. Te he maldecido para soportarte; Te he rechazado para que cambies; Te he llamado y no has venido; He llorado y no has aliviado mis lágrimas. Desierto has sido para mis súplicas, tumba para mi voz. Silencio para mis tormentos y páramo para mis soledades. He matado en el pensamiento el primer instante de vida. He querido veneno para tus raíces. Te juro que nunca conocerás mi gran traición. Juro por todo lo más sagrado que pueda haber; por tu sonrisa, que nunca me separaré de ti.
"Escribir no es sentarse a escribir; esa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio." (Mario Levrero)