La lectura genera en mí una intensidad de experiencia y de placer, que se me vuelve incluso un poco difícil pensar cómo transcurre exactamente la vida de alguien que no lee en absoluto.
Los libros son tantos, la literatura es tan diversa, se escribe de manera tan diversa, que me parece verdaderamente imposible, que alguien no pueda encontrar su tipo de placer de lector.
En ese sentido, me cuesta pensar, que pueda haber algo de verdad en la declaración: «a mi no me gusta leer», como si el objeto de la lectura fuese homogéneo.
Estoy segurísimo de que la persona que dice: «a mi no me gusta leer», es porque no dio con el tipo de texto ni con el tipo de literatura que realmente le va a dar placer; y yo personalmente, dedico a la lectura muchísimo tiempo porque lo disfruto muchísimo.
No querría formularlo bajo forma de consejo porque no es un lugar, el de dar consejos, en el que yo me sienta cómodo, lo pongo solamente como expresión de un hábito personal.
Sólo manos verdaderas escriben poemas verdaderos. No veo ninguna diferencia de principio entre el apretón de mano y el poema […]. Vivimos bajo cielos sombríos, y hay pocos seres humanos. Por eso probablemente haya tan pocos poemas.
ENTREVISTADOR: En algunas entrevistas has indicado una doble relación con la cuestión de la posmodernidad y la vanguardia narrativa de los 70. Por un lado, parecen ser una fuente de influencia, mie…
En un momento dado, todo poeta empieza a sentir el peso de sus visiones y su poema se convierte en una sala de baile, en un escaparate mágico. Se verifican laberintos, enlaces, y el poema organizado como una resistencia frente al tiempo se convierte en un arca que fluye sobre las aguas con todos los secretos de la naturaleza. El arca llega a una isla desierta, allí se encuentra con un almirante náufrago que dialoga incesantemente con una gallina que tiene un ojo de vidrio; en fin, una novela.
"Escribir no es sentarse a escribir; esa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio." (Mario Levrero)