El artista no importa. William Faulkner

De no haber existido yo, alguien habría escrito lo mío: lo mismo vale para Hemingway, para Melville, para cualquiera de nosotros. El artista no importa. Sólo lo que él deja a los otros hombres es importante, ya que no hay nada nuevo que decir.

William Faulkner

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

Unos amigos que me brindan su hospitalidad, Tahar Ben Jelloun

Consideré a ciertos escritores como amigos. Yo decía “mi amigo Nietzsche ha escrito” o “mi amigo Ozu ha dirigido”. Son amistades que aparentemente van en una sola dirección.…

Origen: Unos amigos que me brindan su hospitalidad, Tahar Ben Jelloun – Calle del Orco

Publicado en El oficio de lector | Etiquetado | Deja un comentario

Lectura. «El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes». Tatiana Țîbuleac

Plena de emoción y crudeza, Tatiana Ţîbuleac muestra una intensísima fuerza narrativa en este brutal testimonio que conjuga el resentimiento, la impotencia y la fragilidad de las relaciones maternofiliales. Una poderosa novela que entrelaza la vida y la muerte en una apelación al amor y al perdón. Uno de los grandes descubrimientos de la literatura europea actual.

Aleksy aún recuerda el último verano que pasó con su madre. Han transcurrido muchos años desde entonces, pero, cuando su psiquiatra le recomienda revivir esa época como posible remedio al bloqueo artístico que está sufriendo como pintor, Aleksy no tarda en sumergirse en su memoria y vuelve a verse sacudido por las emociones que lo asediaron cuando llegaron a aquel pueblecito vacacional francés: el rencor, la tristeza, la rabia. ¿Cómo superar la desaparición de su hermana? ¿Cómo perdonar a la madre que lo rechazó? ¿Cómo enfrentarse a la enfermedad que la está consumiendo? Este es el relato de un verano de reconciliación, de tres meses en los que madre e hijo por fin bajan las armas, espoleados por la llegada de lo inevitable y por la necesidad de hacer las paces entre sí y consigo mismos.

Contraportada de la Ed. Impedimenta


Textos

Aquella mañana en que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás. Yo la miraba desde la ventana mientras ella esperaba junto a la puerta de la escuela como una pordiosera. La habría matado con medio pensamiento. Junto a mí, silenciosos y asustados, desfilaban los padres. Un triste hatajo de perlas falsas y corbatas baratas, venido a recoger a sus hijos defectuosos, escondidos de los ojos de la gente. Al menos ellos se habían tomado la molestia de subir. A mi madre yo le importaba un pimiento, al igual que el hecho de que hubiera conseguido terminar unos estudios.

Algunas tardes, cuando volvía a casa después de clase —yo sin decir ni pío en todo el camino y ella diciendo tonterías sin parar—, no la podía soportar. Me daban ganas de meterla en la lavadora y poner en marcha el programa de escaldar sábanas. Encerrarla en el congelador y sacarla hecha migas. Irradiarla. En aquellos momentos, cuando tenía en la cabeza las caras de mis compañeros deformadas por la risa y a Jude lánguida, degustando sus chistes guarros, quería que mi madre estuviera muerta. Sabía que todos se reían de mí. Que los chicos escupían cuando yo pasaba a su lado, que Jude me despreciaba. Que era un don nadie y que tendría mucho más sentido que me ahogara o que me ahorcara de una puta vez, o que me pegara un tiro, o cualquier otra cosa. Porque cualquier otra cosa sería mejor que lo que yo era: el producto asqueroso de una piel blanca.

4

Los ojos de mi madre eran un despropósito.

18

Los ojos de mi madre lloraban hacia dentro.

28

Los ojos de mi madre eran campos de tallos rotos.

49

Los ojos de mi madre eran las ventanas de un submarino de esmeralda.

55

Los ojos de mi madre eran conchas despuntadas en los árboles.

63

Los ojos de mi madre eran cicatrices en el rostro del verano.

Aquella noche no hicimos el amor. La mañana no fue hermosa. Moira no quiso ver las amapolas. El conductor no se quedó dormido. El accidente no se produjo. Las piernas no se rompieron. La sangre no manó de la sien. El amor no se perdió. Las drogas no me encontraron. El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes no terminó jamás.

Tatiana Țîbuleac.
Publicado en El oficio de lector, Lecturas recomendadas | Etiquetado | Deja un comentario

Primo Levi. Rafael Narbona

Yo, quien os habla. Conversaciones con Giovanni Tesio

¿Cómo era Primo Levi antes de Auschwitz? Este libro de entrevistas lo retrata de joven cuando se cumplen cien años de su nacimiento

Origen: Yo, quien os habla. Conversaciones con Giovanni Tesio | El Cultural

Publicado en Historia de la literatura | Etiquetado , | Deja un comentario

Por qué escribo Javier Marías.

[…] Explicaba que una cosa es por qué empieza uno a escribir, otra cosa es por qué sigue escribiendo y otra por qué sigo escribiendo ahora. A veces me lo pregunto y descubro con sorpresa y horror que, cuanto más escribo, tengo la sensación de que menos sé hacerlo. Y, ¿por qué lo sigo haciendo? No lo sé muy bien, […] a veces tengo la sensación de que me parezco cada vez más al título de un artículo muy antiguo que hice sobre un actor que era: El hombre que parecía no querer nada. Y hago hincapié en la palabra parecía; evidentemente, algo quiero si sigo escribiendo. Pero quiero escribir, simplemente, más, supongo, todavía quiero escribir más. Y por esa misma razón creo que titulé ese texto: Por no bajar la persiana todavía”.

Javier Marías

Javier Marías

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

‘Los girasoles ciegos’, un canto triste y soberbio a la dignidad

Juan Antonio Méndez.

Un año antes de morir, este escritor secreto publicó cuatro relatos entrelazados sobre la Guerra Civil en un ‘librito’ de 155 páginas del que se han vendido cerca de 400.000 ejemplares. Puede que su secreto se halle en contar con palabras humildes el horror, el miedo y la ternura. Puede.

Origen: ‘Los girasoles ciegos’, un canto triste y soberbio a la dignidad | Literatura

Publicado en El oficio de lector, Historia de la literatura, Lecturas recomendadas | Etiquetado | Deja un comentario

Lección literaria. Borges

Yo he sido profesor de literatura inglesa, durante veinte años, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Siempre les he dicho a mis estudiantes que tengan poca bibliografía, que no lean críticas, que lean directamente los libros; entenderán poco, quizá, pero siempre gozarán y estarán oyendo la voz de alguien. Yo diría que lo más importante de un autor es su entonación, lo más importante de un libro es la voz del autor, esa voz que llega a nosotros.

Yo he dedicado una parte de mi vida a las letras, y creo que una forma de felicidad es la lectura; otra forma de felicidad menor es la creación poética, o lo que llamamos creación, que es una mezcla de olvido y recuerdo de lo que hemos leído. Emerson coincide con Montaigne en el hecho de que debemos leer únicamente lo que nos agrada, que un libro tiene que ser una forma de felicidad. Le debemos tanto a las letras. Yo he tratado más de releer que de leer, creo que releer es más importante que leer, salvo que para releer se necesita haber leído. Yo tengo ese culto del libro. Puedo decirlo de un modo que puede parecer patético y no quiero que sea patético; quiero que sea como una confidencia que les realizo a cada uno de ustedes; no a todos, pero sí a cada uno, porque todos es una abstracción y cada uno es verdadero.

Borges

Jorge Luis Borges, fragmento del capítulo «El libro»

(A través de «Letras y música»)

Publicado en El oficio de creador, El oficio de lector | Etiquetado | Deja un comentario

Cuaderno de poemas. «El crimen de Federico». Antonio Machado

Se le vio, caminando entre fusiles, 
por una calle larga, 
salir al campo frío, 
aún con estrellas de la madrugada. 

Mataron a Federico 
cuando la luz asomaba. 
El pelotón de verdugos 
no osó mirarle la cara.
 

Todos cerraron los ojos; 
rezaron: ¡ni Dios te salva! 
Muerto cayó Federico 
¡sangre en la frente y plomo en las entrañas!

¡Qué fue en Granada el crimen 
sabed! ¡pobre Granada!, en su Granada.

Antonio Machado

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

Ventana a YouTube. Sade. «I never thought I’d see the day»

Publicado en Música, YouTube | 1 comentario

Mejor el móvil que un libro: así muere la lectura a los 15

Una niña lee un libro en una tableta. SAMUEL SÁNCHEZ

Los últimos informes desvelan que los adolescentes han dejado de leer una hora a la semana el último año. Los expertos creen que falta voluntad política para solucionar este abandono

Origen: Mejor el móvil que un libro: así muere la lectura a los 15 | Cultura | EL PAÍS

Publicado en El oficio de lector, Información, Sin categoria | Etiquetado | 1 comentario