La primera entrega de los diarios íntimos de Rafael Chirbes encabeza una votación de 75 expertos. La novelista Sara Mesa analiza su cruda forma de acercarse a la vida y a la literatura. Además, siete autores latinoamericanos recomiendan un libro de estos 12 meses.
Ceylán era el paraíso: además de canela, daba al mundo la mejor pimienta, seda, sándalo, índigo y coral. Sí, Ceylán era el paraíso en la tierra. . . entre las cuatro y las ocho de la mañana, los días en que no llovía. El resto del año era una pesadilla. En la época de los monzones, mientras diluviaba en Ceylán dieciocho horas seguidas, el joven cónsul Pablo Neruda escribió enloquecido sus poemas de Residencia en la tierra y después, para rescatarse, se emborrachaba leyendo a gritos el Don Segundo Sombra que le había mandado su amigo Eandi desde Buenos Aires. En la época de sequía, en cambio, hacía tanto calor una tarde en Ceylán que el reloj de bolsillo de Somerset Maugham se detuvo, y sus anfitriones le aconsejaron que, para hacerlo arrancar, debía sumergirlo en un vaso de gin.
Varios de los libros que me han ocupado este año 2021 no se han publicado aún. Se contarán entre las novedades del 2022. Ya les decía el año pasado que quienes nos dedicamos a la edición solemos ser lectores algo desplazados. Nuestro calendario de lecturas a menudo corre con unos cuantos meses de antelación. Por […]
No, el escritor no necesita independencia económica. Lo único que necesita es un lápiz y un poco de papel. Que yo sepa, nadie ha escrito nunca nada de valor por haber recibido donaciones o dinero. Un buen escritor nunca recurre a una fundación. Está demasiado ocupado escribiendo. Si no es un escritor de primera categoría, se engañará a sí mismo diciendo que no tiene tiempo o independencia económica. El buen arte procede de delincuentes, contrabandistas y ladrones de caballos. La gente tiene miedo de averiguar cuánta pobreza y cuántas penurias es capaz de aguantar. Tienen miedo de averiguar de qué madera están hechos. Pero nada puede destruir al buen escritor. Lo único que puede acabar con él es la muerte. Los buenos escritores no tienen tiempo para preocuparse por el éxito o la riqueza. El éxito es como una mujer: si te muestras servil, te ignora por completo. Lo que hay que hacer es darle la espalda, y tal vez sea ella quien se arrastre por ti.
Tan cotidiana como ausente geométrica y elemental sentada sobre sí misma observa y espera. Desafía la verticalidad humana se usa para detener la marcha pensar descansar ejercitar el silencio o la palabra.
Si un día retiran su presencia en rebelión silenciosa nacerá un símbolo que crucifique su memoria para instalar la teología de los dioses de cuatro patas.
El evangelio del reposo cautivará a cuerpos en movimiento los hombres erguidos sobre si mismos no se sentarán en espacio alguno por respeto e idolatría a las divinidades dejando de pensar descansar ejercitar el silencio o la palabra.
Convertidos al fin en peatones sonámbulos a la espera de sus dioses para poder sentarse.
Tan cotidiana como ausente geométrica y elemental sentada sobre si misma observa y espera.
¿Cuántas veces te habrás sentado en el lugar equivocado en el lugar perfecto?
La escritora estadounidense, que falleció el 23 de diciembre a los 87 años, comenzó en la revista Vogue, fue la única mujer en la antología de Tom Wolfe del Nuevo Periodismo y escribió novelas, ensayos y libros autobiográficos.
"Escribir no es sentarse a escribir; esa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio." (Mario Levrero)