Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
Santiago Lorenzo, en el patio de su casa, sentado bajo una parra con las uvas a punto, como la que aparece en algunas escenas de su gran éxito comercial, la novela de 2018 ‘Los asquerosos’.INMA FLORES
Hace 10 años abandonó su carrera urbanita en el cine para retirarse a escribir. Lo apostó todo y ganó. Su anterior novela, ‘Los asquerosos’, se convirtió en un fenómeno. Ahora vuelve, sin pretensiones, con ‘Tostonazo’
«Pintar un lienzo no es más que un espectáculo», continúo leyendo. «Y escribir una novela no es más que un espectáculo. Y tocar el piano no es más que un espectáculo.»
Sucede que Mircea Cărtărescu (1956) también es poeta, o primero es poeta, o siempre ha sido poeta. Roberto Appratto reseña Poesía esencial (Impedimenta, 2021) del autor rumano y conecta los puntos esenciales de una obra en la que el lenguaje es impetuoso y plenamente imaginativo. Y no deja de destacar el trabajo de sus traductoras, Marian Ochoa de Eribe y Eta Hrubaru.
Me gustaría que Halfon fuera sentado a mi lado y preguntarle por qué dejamos la poesía; es decir, por qué dejamos atrás los apegos, lo que nos llenaba y daba sentido por dentro. Le preguntaría cuánto tarda en desaparecer aquello que olvidamos, cuánto perdemos al olvidar un lugar o el lenguaje que nombraba lo que conocimos; por ejemplo, la manta de invierno que usaba Quessant, cada tira de cuero de las tijerillas o la marca de los protectores. Cuánto tardaré en olvidar las especialidades en las que trabajó mi madre en el hospital, el nombre de aquel paciente suyo que tenía mi edad y del que me hablaba a diario porque era incapaz de no trazar un paralelismo entre él y su propia hija, o el nombre de la calle donde ella nació, en un pueblo donde aún nieva. Por qué nos dejamos atrás, le preguntaría, en nombre de qué progreso cerramos esas puertas.
La admiración supersticiosa de la vitalidad y el rendimiento, en literatura sobre todo, no le [Mircea Eliade] ha abandonado nunca. Quizá vaya demasiado lejos al suponer –aunque muchas razones me lo…
P.: ¿Tiene poemas inacabados que retoma de vez en cuando?
R.: No tengo muchos, no. Por lo general, un poema inacabado en mi caso es algo que conviene descartar. Si contiene algo bueno que pueda aprovechar en otra parte, prefiero tenerlo en mente que guardado en un cajón. En el cajón se conservará intacto, mientras que en el recuerdo se irá transformando en otra cosa. Como ya he dicho, “Burnt Norton” nació de unos pasajes de Asesinato en la catedral que tuve que eliminar.
T.S. Eliot
Entrevista con T.S. Eliot (“The Paris Review”. 1953-1983)
"Escribir no es sentarse a escribir; esa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio." (Mario Levrero)