Flaubert no creía que el «yo» del autor debía invadir la escritura. Sin embargo, luego de escribir la escena en la que Emma Bovary se envenena, Flaubert vomita. La literatura tiene por objetivo la ambigüedad, decía. Toda la literatura cabe en la tensión vital del «sin embargo”.

Ariana Harwicz
Descubre más desde Los cuadernos de Vieco
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.