No existe la tan elucubrada diferencia entre periodismo y literatura, sino entre la libertad de la ficción y la adhesión rigurosa a los hechos del mejor periodismo, que es tan literatura como la novela o la poesía. La ficción se ha de juzgar según sus leyes internas: el escritor de periódico ha de atenerse tan estrictamente a los datos de lo real como el poeta clásico a las exigencias de métrica y rima del soneto. El tiempo verbal de la novela es el pasado, incluso cuando se finge presente; y es en el presente en el que se escribe el periodismo, aunque trate de cosas sucedidas hace muchos años, porque su tarea es restaurar los hechos como si acabaran de ocurrir.

Antonio Muñoz Molina.
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