En literatura… Liliana Heker

En literatura no existen sinónimos ni equivalencias: no es lo mismo un rostro, que una cara o una jeta. “Dijo que estaba harto” no equivale a “–Estoy harto –dijo”. Aferrarse a una frase o palabra simplemente porque “ha salido del alma”, es por lo menos un riesgo: el alma, a veces, dicta obviedades. En Filosofía de la composición, Poe cuenta que, durante la escritura de su poema El cuervo, decidió que necesitaba un animal para que repitiera un leimotiv al final de cada estrofa. Y naturalmente el primer animal que se le cruzó fue el loro. A veces conviene sacrificar al loro.

Liliana Heker

(A través de “Las cuatro esquinas, una intersección literaria”)

Esta entrada fue publicada en El oficio de creador, Teoría literaria y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a En literatura… Liliana Heker

  1. Hispanophile dijo:

    “A veces conviene sacrificar el loro” ya se ha convertido en una regla para guiar mis horas de escribir. Gracias por escribir este puesto y por hacerme conocer a Liliana Heker.

  2. chicobonanza dijo:

    Gracias por compartir!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s