Lección de literatura. Norman Mailer

Ha sido ya dicho más de una vez que Tolstoi y Dostoievski se dividieron entre ellos el terreno central de la novela moderna. Lo que a Tolstoi le importaba eran –aun en el pesimismo final de La sonata de Kreutzer– los hombres-dentro-del-mundo y, en efecto, el panorama de sus libros nos trae la imagen de un enorme paisaje poblado de figuras que variaron tal paisaje, mientras que la mayor parte de la obra de Dostoievski podría tener lugar en diez cuartos cerrados: lo que recordamos no es la sociedad, sino una serie de individuos, cada uno de ellos iluminado por el terror de explorar el misterio de sí mismo.

Norman Mailer

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