Amad el arte, entre todas las mentiras es la menos mentirosa.

En la lucha contra la realidad, el hombre tiene solo un arma: la imaginación.

No soy más que literatura y no puedo ni quiero ser otra cosa.

Soy un solitario súbito, que se reconoce desterrado donde siempre creyó ser ciudadano. En lo más íntimo de lo que pensé no fui yo.

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