Querido librero. Valeria Luiselli

Nunca le he pedido una recomendación a un librero. Revelar mis deseos y expectativas ante un extraño cuya única conexión conmigo es, de manera abstracta, el libro, me resulta demasiado parecido a la confesión católica -a una versión ligeramente más intelectual de ésta-. Querido librero: me gustaría leer una novela sobre la búsqueda banal del deseo concupiscible, que en última instancia le reporta sólo infelicidad a aquellos que lo persiguen, y a todos los que los rodean. Una novela sobre una pareja en donde cada uno intenta deshacerse del otro, y al mismo tiempo intenta, desesperadamente, salvar a la pequeña tribu que han creado juntos, con cuidado, amor y no poco trabajo. Están desesperados y confundidos, querido librero; no los juzgue. Necesito una novela sobre dos personas que simplemente han dejado de entenderse, porque han elegido dejar de entenderse. Que salga un hombre que sabe cómo desenredarle el pelo a su mujer, pero que una mañana decide no hacerlo más, tal vez porque de pronto le interesa el cabello de otra mujer, tal vez porque se ha cansado, sin más. Que salga una mujer que decide irse, bien alejándose poco a poco o bien con un elegante y triste coup de dés. Una novela sobre una mujer que se va antes de perder algo, como la mujer en la novela de Nathalie Léger que estoy leyendo, o como Sontag a sus veintitantos. Una mujer que empieza a enamorarse de desconocidos, probablemente por la simple razón de que son desconocidos. Hay dos amantes que pierden la capacidad de reírse cuando están juntos. Un hombre y una mujer que a veces se odian, y que terminarán por asfixiar el último soplo de inocencia que hay en el otro a menos que algo en su interior los detenga a tiempo. Una novela con una pareja que sólo conversa para volver a escenificar, una otra vez, sus desencuentros pasados, capas y más capas de desencuentros, que forman juntos una piedra enorme de resentimientos. Querido librero, ¿conoce usted el mito de Sísifo? ¿Tiene alguna versión? ¿Algún antídoto? ¿Algún consejo? ¿Una cama que le sobre?

Valeria Luiselli
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