De dónde proceden las historias. Amos Oz

En ocasiones me pregunto de dónde proceden las historias, y no tengo una respuesta clara. Mira, por una parte, sí que lo sé, porque siempre he vivido una vida de espía. Lo cuento en “Una historia de amor y oscuridad”. Yo escucho conversaciones ajenas, observo a personas desconocidas y, si estoy en la cola del ambulatorio, en una estación de tren o en un aeropuerto, jamás leo un periódico. En vez de eso, escucho hablar a la gente, robo fragmentos de conversaciones y los completo. O bien observo la ropa o los zapatos —los zapatos siempre me cuentan muchas cosas—. Observo a la gente. Escucho. […] Lo primero que me impulsa es el deseo de adivinar qué sentiría yo si fuese él, que sentiría yo si fuese ella: ¿qué pensaría? ¿Qué querría? ¿De qué me avergonzaría? ¿Qué sería, por ejemplo, importante para mí que nadie en el mundo supiera de mí? ¿Qué ropa me pondría? ¿Qué comería? Eso siempre me ha acompañado, incluso antes de comenzar a escribir historias, desde la infancia.

Amos Oz. The Guardian
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