Mark Strand. Lecciones sobre poesía. I

Escuchar un poema leído, igual que leerlo, no se parece a ningún otro tipo de contacto con el lenguaje. Nada nos prepara para la poesía.

[…] el poema suele tener como único contexto la voz del poeta: una voz que no se dirige a nadie en particular, y que carece del apoyo de una situación o de unas situaciones generadas por las palabras o las acciones de otros; apoyo que sí posee una obra de ficción. El poema suscita su propio sentido, no el sentido del mundo. Se inventa a sí mismo: su propia necesidad o urgencia, su tono, su mezcla de significado y sonido, están en la voz del poeta. En este aislamiento engendra su autoridad.

[…] El mundo de las cosas o de las experiencias que pudieron originar el poema suele estar diluido en el trasfondo. Es como si el poema reemplazara ese mundo para establecer su propio dominio, afirmándose a sí mismo sobre el mundo, extrañamente.

Mark Strand

Mark Strand. Sobre nada

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