El tiempo para leer es siempre un tiempo robado, ¿o acaso no lo robamos también para amar? Igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir.
Origen: Aprender a leer – Blog de Miguel Munárriz
Descubre más desde Los cuadernos de Vieco
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
