Leer un poema es escoger un instrumento, la mente, con una partitura que lo llama para interpretarlo. Debes estar siempre atento, no te puedes dormir. […] Posee tantos significados como la persona que los lee. La clave para saber si tu experiencia incluida en él resulta universal es cuando se los das a examinar a otros y te dicen que se identifican con lo escrito. Entonces has dado en el clavo.
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