El ruido más triste, el ruido mas dulce,
el ruido que más locamente crece,-
lo hacen los pájaros en la primavera,
cuando se cierran las delicias de la noche,
en la linea entre marzo y abril-
esa frontera mágica,
más allá de la cual vacila el verano
en una cercanía casi demasiado celestial.
Emily Dickinson
