Lectura: ‘El barman del Ritz’, de Philippe Collin

El escritor Philippe Collin, en París el 13 de marzo.LOUISA BEN

‘El barman del Ritz’, la novela sobre el coctelero testigo de la ocupación nazi de París | Cultura | EL PAÍS

El historiador Philippe Collin reconstruye las vivencias de Frank Meier, que vio desfilar por la barra del hotel a los protagonistas de una de las etapas más convulsas de Francia

Origen: ‘El barman del Ritz’, la novela sobre el coctelero testigo de la ocupación nazi de París | Cultura | EL PAÍS


Textos

A lo largo de la travesía, con el balanceo, recuperé la emoción de la libertad. Sentirme realizado, llegar a ser yo mismo, parecía aún inalcanzable, pero sabía que mi vida de adulto empezaba al mismo tiempo que el nuevo siglo y se presagiaba lucrativa, emancipada, gozosa. Nadie podía tener en cuenta, en aquel momento, que vendrían dos guerras y millones de muertos. Y, sin embargo, yo tendría que haber sentido esa violencia agazapada en la sombra y que estaba en el ambiente. En medio del mar, subía de vez en cuando al puente con mis camaradas de Odesa para tratar de conseguir algo de comer. Con un poco de suerte, los pasajeros ricos de los puentes superiores nos echaban comida y luego la llevábamos vorazmente a nuestro pañol, en la bodega. Los ricachones nos miraban con asco, para ellos éramos animales hambrientos.


Blanca. La más audaz de todas. La primera vez que Meier puso los ojos en ella fue en el Ritz, en la Galería de las Maravillas, un día de 1925. Para él fue como una aparición. Su contrario, su doble. Tan bella y arrogante que le hizo sentirse un don nadie. Tan llamativa era ella como discreto prefería ser él. Y en el fondo, ambos son vulnerables. El director ya le había enseñado una fotografía de su mujer, pero ninguna imagen habría sabido hacer justicia de la delicadeza de sus ademanes: los hombros hacia atrás, la cabeza alta y unas piernas largas como una tarde estival. Pelo azabache, rostro empolvado ligeramente de rosa, labios encantadores y una liviandad en las facciones que neutralizaba una mirada tenebrosa. Una princesa en el exilio.


–¿Sabe lo que siempre pensó? Que su bar es como el vientre de una madre, aquí nos sentimos protegidos de los ataques de la vida exterior. Sus cócteles son como un hechizo. Nos quitan las penas. Son los únicos que tienen ese poder. Frank siente cómo su pasión por Blanche invade todo su ser. Está atrapado por esta mujer. Tiene la tentación de revelarlo todo: que también él es judío y que tiene miedo, por él, por ella y por Luciano.


En esta guerra que ahora llaman paz, Frank Meier se siente sacudido entre dos mundos que coexisten y nunca se cruzan: el mundo de dentro, el del Ritz, con su fastuosidad, su confort y su rapacidad, y el mundo de fuera, el del hambre, el frío y la humillación. Frank no llega a hacerse idea de la situación. Es más, se niega a ello. Se aferra a la leve esperanza de que Pétain tal vez pueda todavía invertir la tendencia, devolver a los franceses la existencia digna y decente de la que los han privado desde hace meses. Ayer, en el jardín de las Tullerías, vio a un viejo hambriento tratar de atrapar inútilmente a una paloma infeliz con una roja.


–Se llama Joachim Ruderman, tiene setenta y tres años. Vive solo y daría lo que fuera por reunirse con su hermana pequeña, que emigró a Chicago hace quince años. Nunca ha salido de Europa. Pero esta vez siente el odio al judío señalado por todas partes, abandonado en la naturaleza como una bestia salvaje. Presente una catástrofe y querría morir en paz. El señor Ruderman me ha contado que hay un fugitivo de Zboriv, ​​un campesino, oculto en su edificio desde hace diez días. Una noche, todos los inquilinos se reunieron en el salón de los Ackermann en torno al campesino ucraniano y este les describió con todo detalle el horror que ha vivido este verano. Los alemanes entraron en su ciudad el 2 de julio; tres días más tarde, ya habían masacrado a todos los judíos de Zboriv. Las SS los obligaron primero a cavar sus propias tumbas, luego los fusilaron uno por uno tras ordenarles que se echaran en las fosas alternando pies contra cabeza. Seiscientas personas por lo menos. Nadie gritó ni suplicó: sabía que no escaparían de la muerte. El campesino dijo que fue reclutado por las SS para escoltar a los judíos hasta las fosas desde las que se oyeron durante horas los estertores de los agonizantes bajo la masa de cuerpos embarullados. Vio cómo un niño de seis años reptaba a cuatro patas por encima de los cadáveres para llegar al de su madre; se puso a sollozar hasta que un asistente de las SS en mangas de camisa, con una botella de Schnapps en la mano, le pegó un tiro en la cabeza seguido de los aplausos y vítores del pelotón de ejecución.


Así que era verdad. El general Von Stülpnagel y los demás habían previsto asesinar a Hitler y el bar del Ritz era el lugar de reunión de los conjurados. Inga Haag ha venido hace un rato para contárselo todo, desde lo de las notas intercambiadas estos últimos meses hasta lo de los poemas incomprensibles, y prevenirlo de que no acepte ya ningún sobre, bajo ningún pretexto. Stülpnagel teme haber sido descubierto y cualquier cruce de notas podría ser ahora una trampa tendida por la Gestapo.

Publicado en El oficio de lector, Lecturas recomendadas | Etiquetado | Deja un comentario

Beneficios juveniles de leer libros largos

Publicado en El oficio de lector | Etiquetado , | Deja un comentario

Vieco lector. Laura Ferrero

Mientras le contaba mi vida a un desconocido pensé que lo que más nos seduce de conocer a alguien nuevo es la posibilidad de volvernos a contar. Más que escuchar el relato del otro, es la oportunidad de estrenar el nuestro, de pensar que las palabras nos dan un traje nuevo y que somos vistos por primera vez por unos ojos que nunca nos han mirado ni nos han escuchado. Es fácil volverse adicto a esa sensación, la de pensar que nuestro relato nos estrecha al otro, los ojos del otro que se abren para decir, en el mejor de los casos, te entiendo. Nacemos de nuevo en el relato para un extraño.

Los astronautas (2023)

Laura Ferrero

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

He venido a hablar de mi libro: Mercedes Duque Espiau, autora de ‘Animales pequeños’

La escritora Mercedes Duque Espiau, autora de ‘Animales difíciles’. / EPE

Si algo supe desde el inicio, desde las primeras imágenes que aparecieron en mi cabeza, es que esta historia tenía que tratar sobre la ruptura de una amistad

Origen: He venido a hablar de mi libro: Mercedes Duque Espiau, autora de ‘Animales pequeños’

Publicado en El oficio de creador, Tecnica literaria | Etiquetado | Deja un comentario

«Un libro es algo brusco». María Negroni

Un libro, en cualquier caso, es algo brusco: cae, busca herir el acuerdo, desbaratar las definiciones, fundar un lugar donde quepan el bies, el borde, la cojera, el silencio y la infancia antes de la palabra. A eso, sin duda, se refería Clarice Lispector cuando dijo:

Me gustaría que me lean en los renglones vacíos.

O la norteamericana Louise Glück, en estos versos brevísimos:

En una época

solo la certeza me daba

alegría. Imagínense.

La certeza, una cosa muerta.

Ni la frase de Lispector ni los versos de Glück son inofensivos. Son más bien piedras lanzadas contra la estupidez, lo políticamente correcto y la calamidad didáctica.

Faulkner solía decir que, como escritor, apenas disponía de un territorio del tamaño de un sello de correos.

Ese bastión minúsculo alcanza.

Lo que se busca es siempre un carozo de infancia.

Una unidad de medida que marque el advenimiento escueto y absoluto de un sí.

A mí también me gusta pensar que la miniatura tiene algo en común con el poema, como los juguetes, las postales viejas, los caballos de las calesitas. Me gusta pensar que esas formas breves, e indiferentes a las peripecias, permiten moverse rápido entre el incipit y la cadencia final.

No tengo más raíces que la letra, pareciera afirmar el poema.

No insisto más que en lo anónimo.

Los poemas son centros adentro de un centro, micrografías del deseo.

No hay más asunto en ellos que la habitación del abismo, más privilegio que la posibilidad –única— de encontrar nuevos enigmas.

En esa cacería, incansable y fallida, el poema apuesta a lo absoluto, que no es sino la dicha de encarnar una primera persona, cada vez más imbuida de su propia ausencia.

Y esa tarea es incómoda y lúcida, como todo lo que está abocado a persistir en el mundo, para escuchar el silencio, para darlo a escuchar.

María Negroni

Publicado en El oficio de creador, Literatura | Etiquetado | Deja un comentario

Volver siempre al objeto en bruto, Francis Ponge

Que nada a partir de ahora me haga abandonar mi determinación: no sacrificar nunca el objeto de mi estudio para poner de relieve algún hallazgo verbal que hubiera hecho a propósito de él, ni a la d…

Origen: Volver siempre al objeto en bruto, Francis Ponge – Calle del Orco

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

El oficio de escribir. Isaac Bashevis Singer

P.: ¿Cuál es para usted el aspecto más difícil de escribir?

R.: La construcción de la historia. Para mí, ésa es la parte más difícil, Cómo construir una historia de tal forma que resulte interesante. Lo más fácil es redactar. Una vez que tengo la trama, la redacción de las descripciones y los diálogos fluye sin ningún problema.


Isaac Bashevis Singer


Entrevista con Isaac Bashevis Singer (“The Paris Review”. 1953-1983)

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

Cuaderno de poemas. «No tires las cartas de amor». Joan Margarit

NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR

No te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esa flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Transcurrirán los años. Te cansarás de libros.
Descenderás aún más
y perderás, también, la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que hayas guardado
serán tu última literatura.

Joan Margarit
Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

Ventana a YouTube. Sting The Rising Kennedy Center Honors Bruce Springsteen

Publicado en Música, YouTube | Etiquetado | Deja un comentario

Vídeo. László Krasznahorkai

Publicado en Actualidad literaria, Literatura, Videos | Etiquetado | Deja un comentario