Cuaderno de poemas. Mary Oliver

Lo sé, nunca tuviste la intención de estar en este mundo.
Pero estás en él de todos modos.
Así que, ¿por qué no empezar de inmediato?
Es decir, pertenecer a él.
Hay tanto que admirar, por lo que llorar.
Y sobre lo que escribir música o poemas.
Benditos sean los pies que te llevan de un lado a otro.
Benditos sean los ojos y los oídos atentos.
Bendita sea la lengua, la maravilla del gusto.
Bendito sea el tacto.
Podrías vivir cien años, ya ha sucedido.
O no.
Hablo desde la afortunada plataforma
de muchos años,
ninguno de los cuales, creo, desperdicié.
¿Necesitas un empujoncito?
¿Necesitas un poco de oscuridad para ponerte en marcha?
Permíteme ser tan urgente como un cuchillo, entonces,
y recordarte a Keats,
tan decidido y pensante, por un tiempo,
tuvo toda una vida.

Mary Oliver

«Caballos azules».

Esta entrada fue publicada en Colección de textos literarios o no y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario