Rechazos de Anagrama, Grijalbo, Planeta, con toda seguridad
también de Alfaguara, Mondadori. Un no de Muchnik,
Seix Barral, Destino…
Todas las editoriales… Todos los lectores…
Todos los gerentes de ventas…
Bajo el puente, mientras llueve, una oportunidad de oro
para verme a mí mismo:
como una culebra en el Polo Norte, pero escribiendo.
Escribiendo poesía en el país de los imbéciles.
Escribiendo con mi hijo en las rodillas.
Escribiendo hasta que cae la noche
con un estruendo de los mil demonios.
Los demonios que han de llevarme al infierno,
pero escribiendo.

Don Miguel, Bolaño es uno de esos escritores con pinta de escritor, cuyo éxito fue tardío pero cuya fama será justamente duradera.
Uno piensa que su conversación debió de ser amenísima (Vila-Matas, que fue muy amigo, lo podría contar, si no lo ha hecho ya)