Buenas noches.
Que el sueño te distinga
con su brillante oscuridad.
Que el tiempo se detenga
unas horas y te ofrezca la
posibilidad de no morirte
por el procedimiento
de estar muerta.
Que no venga la turbia
pesadilla del Doctor Freud
a comentar tus sueños,
sembrando de fantasmas
tu descanso.
Que unos ángeles rubios se sitúen
en las cuatro esquinitas de tu cama y degüellen los malos pensamientos
con su espada de luz, y no te dejen
sola hasta que amanezca.
Buenas noches.
