La manzana de Cézane. Georges Simenon

Un pintor comercial pinta las cosas planas, puedes pasarles el dedo por encima. Pero un pintor… una manzana de Cézanne, por ejemplo, tiene peso. Y tiene zumo; lo tiene todo, con sólo tres pinceladas. Así que yo intentaba dar a mis palabras el mismo peso que una pincelada de Cézanne le daba a una manzana. Por eso la mayor parte del tiempo uso palabras concretas. Intento evitar las palabras abstractas, o las palabras poéticas, ya sabe, como crepúsculo, por ejemplo. Es muy bonita pero no aporta nada, ¿sabe? Se trata de evitar toda pincelada que no aporte algo a esa tercera dimensión. En este sentido, creo que lo que los críticos llaman mi «atmósfera» no es más que el impresionismo del pintor adaptado a la literatura. Mi infancia coincidió con la época de los impresionistas, y de muchacho no paraba de ir a museos y exposiciones. Eso me transmitió una especie de sentido del impresionismo que me acompaña a todas partes.

Georges Simenon
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