Un libro tiene que nacer de un lugar íntimo muy profundo y cada dos años no mudas de piel, no tienes ese lugar nuevo desde el que escribir y plantear cuestiones que te atañen como individuo, algo verdaderamente relacionado con la vida.
La buena literatura nunca es maniquea, nunca es blanco o negro, no hay una única respuesta, sino que son varias.
No creo en el talento innato. Creo en el trabajo. Pero escribir bien requiere mucho trabajo en soledad, leer mucho, escribir mucho, romper muchísimo y aprender a mirar. No puedes pretender escribir un libro si no tienes una mirada propia sobre el mundo.
Marcos Giralt Torrente