Lectura: “Los perros negros” de Ian McEwan

Según Ian McEwan su quinta novela, Los perros negros, es su predilecta.

A Jeremy, huérfano desde los ocho años, siempre le han fascinado los padres de sus amigos. En la adolescencia, cuando ellos se rebelaban contra sus padres, él era el buen chico que les acompañaba y satisfacía sus deseos. Ahora, a los cuarenta años, su último amor filial son los padres de su esposa, June y Bernard Tremaine, personas de cierta notoriedad, cuya biografía Jeremy ha decidido escribir. Y así, con la historia de la progresiva reconstrucción de la vida e ideas de los Tremaine, Ian McEwan ha escrito una de las novelas clave de nuestra época, un inquietante cuadro bajo cuyos colores se transparenta la «textura» ideológica del siglo XX desde la Se­gunda Guerra Mundial. ian-mcewan-los-perros-negrosJune y Bernard Tremaine, fervientes militantes del partido comunista, se casaron inmediatamente después de la guerra y en 1946 emprendieron un tardío y largo viaje de bodas que les llevó a Francia, y tras el cual vivieron toda su vida separados, aunque nunca se divorciaron. June en el Languedoc, dedicada a la meditación y a la escritura de libros sobre experiencias místicas; Bernard en Inglaterra, como destacado político de izquierdas. En la familia se menciona a veces, pero de manera oblicua y esquiva, a los «perros negros» (el poeta romano Horacio sugirió que la visión de estos animales era un mal augurio, y Churchill hablaba del perro negro de la depresión), y su historia constituirá el núcleo que iluminará y dará sentido a toda la novela, tal como lo hacían el asesinato y el descuartizamiento de «El inocente», el anterior libro de McEwan.

«Sugiere una hipótesis escalofriante: el mal que resumen de modo terrorífico los perros negros habita también en el corazón de los inocentes» (José Andrés Rojo, El País).

«Una novela prodigiosamente bien escrita, cercana a las inquietudes del lector sensible» (Jesús Ferrer Solà).

«Ian McEwan se confirma en “Los perros negros” como uno de los mejores autores europeos» (Mercedes Monmany).

(Contraportada de la Edición de Anagrama)


 

Texto

Recientemente encontré dos páginas de taquigrafía fechadas el día de mi última conversación con June, un mes antes de que muriese en el verano de 1987: «Jeremy, aquella mañana me topé cara a cara con el mal. No lo sabía en ese momento pero lo intuí en medio de mi miedo; aquellos animales eran la creación de imaginaciones envilecidas, de espíritus pervertidos que ninguna teoría social podría explicar. El mal del que te estoy hablando vive en todos nosotros. Se asienta en un individuo, en las vidas privadas, dentro de una familia, y entonces son los niños quienes más sufren. Luego, cuando las condiciones son adecuadas, en diferentes países, en diferentes épocas, surge una terrible crueldad, una maldad contra la vida, y todo el mundo se sorprende de la profundidad del odio que hay en su interior. Luego se oculta de nuevo y espera. Es algo que está en nuestro corazón.

»Veo que piensas que estoy chiflada. No importa. Esto es lo que sé. La naturaleza humana, el corazón humano, el espíritu, el alma, la conciencia misma —llámalo como quieras— es, en última instancia, lo único con lo que podemos trabajar. Tiene que desarrollarse y expandirse, o la medida de nuestra desdicha nunca disminuirá. Mi propio pequeño descubrimiento ha sido que este cambio es posible, que entra dentro de nuestra capacidad. Sin una revolución de la vida interior, por muy lenta que sea, todos nuestros designios no valen nada. Debemos trabajar primero con nosotros mismos si queremos llegar a estar en paz con los demás. No digo que vaya a ocurrir. Es muy probable que no. Digo que es nuestra única oportunidad. Si ocurre, y puede llevar generaciones, el bien que emanará de ello dará forma a nuestras sociedades de un modo no programado, no previsto, que no estará bajo el control de un solo grupo de personas o conjunto de ideas…»

Ian McEwanIan McEwan. Los perros negros. Anagrama

Esta entrada fue publicada en El oficio de lector, Lecturas y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s