El ritmo en la novela

Manuel Longares… y eso (el ritmo) se logra trabajando. Es un trabajo de continuo reescribir hasta que no te da vergüenza el párrafo. Y si no te avergüenza puedes intercalar ironía, humor, lástima, lo que se te ocurra. […] Es el oído. Si veo que no funciona, que sobran frases, tengo que cortar hasta que queda redondo. Si no queda redondo, yo no avanzo.

Manuel Longares

Esta entrada fue publicada en El oficio de creador, Tecnica literaria y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario