T. S. Eliot: Lección de Literatura

Hay una diferencia fundamental entre escribir una obra de teatro para un auditorio y escribir un poema, que se escribe primordialmente para uno mismo… aunque obviamente uno no estaría satisfecho si después el poema no significara algo para otras personas. En el caso de un poema uno puede decir: Expresé mi sentimiento en palabras para mí mismo. Ahora tengo el equivalente en palabras de lo que he sentido. También, en un poema uno escribe con su propia voz, lo cual es muy importante. Uno piensa en términos de su propia voz, en tanto que en una obra de teatro uno tiene que estar consciente desde el principio de que está preparando algo que va a ir a las manos de otras personas, personas que son desconocidas en el momento en que uno escribe. No quiero decir, por supuesto, que no haya momentos en una obra de teatro en que puedan converger dos enfoques, cuando creo que idealmente deberían converger. Ello sucede a menudo en Shakespeare, cuando éste está escribiendo en un poema y pensando en términos del teatro y de los actores y del auditorio al mismo tiempo. Y las dos cosas son una. Eso es maravilloso, cuando uno lo logra. A mí sólo me sucede raras veces.

T.S.EliotT. S. Eliot

(A través de Boulevard Literario)

Esta entrada fue publicada en El oficio de creador y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario