El escritor y lo verdadero

Lo inefable es distinto de lo verdadero. Yo creo que un escritor tiene que partir de la certidumbre supersticiosa de que lo inefable no existe para él, de que lo inefable es sólo una expresión de su falta de oficio. Lo verdadero, por su parte, para el escritor, no es sino una forma de lo verosímil. Para un escritor la verdad no está allá afuera, donde el mundo “real” sino en el espacio que hay entre lo que escribe y él, y entre lo escrito y el lector. Lo escrito debe ser verdadero para el lector, aunque sea una fantasía, y debe ser verosímil, aunque esté copiado de los diarios. Para que las cosas sean verdaderas en un libro hace falta oficio, si no genio.

Héctor Aguilar CamínHéctor Aguilar Camín

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