La primera lectura, la «noción», subrayó, de primera lectura es inolvidable porque es irrepetible y es única, pero su cualidad epifánica no depende del «contenido» del libro, sino de la emoción que ha quedado fijada en el recuerdo. Se asocia con la infancia […]
[…] El valor de la lectura no depende del libro en sí mismo, sino de las emociones asociadas al acto de leer.
