La imaginación no es sino la elaboración de los recuerdos. La imaginación es memoria.
La imaginación tiene la cualidad de un fluido, y hay que sujetarla con fuerza para que no se vuelva imprecisa, y al mismo tiempo con delicadeza, para que no pierda sus poderes mágicos.
[El artista es] el sacerdote de la imaginación imperecedera, capaz de transmutar el pan cotidiano de la experiencia en materia radiante que vive eternamente.
Lo verdaderamente imaginativo es lo contrario de la concisión y de la claridad.
