Unos, con los ojos puestos en el pasado,
ven lo que no ven; otros, fijos
los mismos ojos en el futuro, ven
lo que no puede verse.
¿A qué buscar tan lejos lo que está cerca,
nuestra seguridad? Este es el día,
esta es la hora, este es el momento, esto
es lo que somos, y no hay más.
Perenne fluye la inacabable hora
que nos proclama nulos. En el mismo trago
en que vivimos moriremos. Coge
el día, otra cosa no eres.
