Y si leo, si compro libros y los devoro, no es por un placer intelectual -yo no tengo placeres, sólo tengo hambre y sed- ni por un deseo de conocimientos sino por una astucia inconsciente que recién ahora descubro: coleccionar palabras, prenderlas en mí como si ellas fueran harapos y yo un clavo, dejarlas en mi inconsciente como quien no quiere la cosa, y despertar, en la mañana espantosa, para encontrar a mi lado un poema ya hecho.
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Genial esta escrito de Pizarnik. La verdad es que esta autora me desconcierta mucho.
Es magnífico¡ Que gran selección, gracias por compartirlo.
Reblogueó esto en Pata de elefanta.