Continuando con la entrada «La literatura no son sólo palabras», de Karl Ove Knausgárd y por tanto a vueltas con Paul Celan y su lenguaje críptico, su inaccesibilidad o exclusión.
LEER POESÍA
Al terminar el libro de poemas
de Paul Celan, no sé ni qué me ha dicho
ni qué quiso decirme..
Ni si era a mí a quien quiso decir algo.
Hay tanto miedo en un poema hermético.
Pongo la mano encima del libro ya cerrado
y juro rechazar para siempre este miedo.
Porque la poesía, que al principio
puede ser paisaje
al que a veces llegamos ya de noche,
ha de acabar siendo el espejo
donde uno ha de leer sus propios labios.
¿Y qué razón de ser tiene el contenedor
si esta vacío?
Vacíos y silencios se hicieron para el ángel.
Y también para el miedo a la basura.
Y para la basura de ese miedo.
Joan Margarit. Misteriosamente feliz.