La muerte

Y la muerte, que yo siempre había considerado la magnitud más importante de la vida, oscura, atrayente, no era más que una tubería que revienta, una rama que se rompe con el viento, una chaqueta que cae de la percha al suelo.

(Final de la novela)

Knausgard. La muerte del padre

Karl Ove Knausgård. La muerte del padre, Anagrama

Esta entrada fue publicada en El oficio de lector, Lecturas y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario