La poesía

Sin la muerte no tendría sentido el combate que la poesía libra, con suerte varia, contra ella; no tendría sentido el difícil sentido de la vida, de gracia y esperanza que la poesía implica, su proyección como antidestino, sin olvidar que el amor y la pérdida se complementan y se contraponen. La poesía nace de esa contradicción y su cometido es superarla una y otra vez, porque su victoria nunca es definitiva y debe ser incesantemente reiterada transmutando la pena en dicha de palabras (o de formas, colores, sonidos)

Edgar Bayley

Edgar Bayley

(A través de Patricia Damiano)

Esta entrada fue publicada en El oficio de creador y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario