En mi recuerdo, García Márquez se dedicó sobre todo a preguntar, que es lo que suelen hacer los sabios, y en determinado momento me preguntó cuántas veces reescribía un libro. Empecé por dar explicaciones: dije que, aunque casi siempre escribía a mano, en las versiones sucesivas usaba el ordenador, y que entonces podría reescribir decenas de veces una misma frase, un mismo párrafo….»No, no», me interrumpió, como si me riñera. «Nada de frases, nada de párrafos ¿Cuántas veces reescribes entero el libro, de pe a pa». Tragué saliva, reflexioné, contesté: «No lo sé, depende de el libro, tal vez tres. García Márquez sonrió, satisfecho, dijo: «Yo seis».
Javier Cercas