Chaville (France), 10/10/2019.- El escritor austríaco Peter Handke en su casa de Chaville, cerca de París, Francia, el 10 de octubre de 2019.
Nobel de Literatura para Peter Handke: un premio a la percepción poética del mundo
El extraordinario narrador y dramaturgo austríaco acaba de obtener uno de los dos Nobel literarios para 2019. Autor de una vastísima obra -casi toda traducida al castellano-, su adhesión fervorosa al serbio Slobodan Milosevic -que le entregó en1999 la Orden del Caballero de Serbia- parecía haberlo excluído de esta postulación.
Vivir ensimismada. Leer. A través de la lectura, dialogar, en silencio con hombres y mujeres contemporáneos y con hombres y mujeres que hace años, quizá siglos, dejaron su mensaje en un libro para que yo lo leyera y lo encontrara en una búsqueda de respuestas a mis preguntas. Y el descubrimiento fascinante de afinidades, respuestas, sugerencias. Leer y leer, clásicos y modernos; libros en español, en otros idiomas…
Olga Tokarczuk, la imaginación al servicio de un mundo mejor
La escritora, Premio Nobel de Literatura 2018, reivindica una literatura de ficción que bebe de las fuentes de la imaginación, sin dejar de estar totalmente inmersa en los problemas de su tiempo y comprometida en luchar por un mundo mejor
La biblioteca contenía sobre todo novelas, pero muchas estaban prohibidas para los menores de quince años y ordenadas aparte. Y el método puramente intuitivo de los dos niños no constituía una verdadera elección entre los libros permitidos. Pero el azar no es lo peor para las cosas de la cultura y, devorando todo mezclado, los dos glotones engullían lo bueno al mismo tiempo que lo malo, sin preocuparse de retener nada, y en efecto, sin retener casi nada salvo una extraña y poderosa emoción que, a través de las semanas, los meses y los años, engendraba y hacía crecer en ellos todo un universo de imágenes y de recuerdos irreductibles a la realidad de todos los días, pero sin duda no menos presentes para esos niños ardorosos que vivían sus sueños con la misma violencia que sus vidas.{156}{157} Lo que contuvieran esos libros, en el fondo poco importaba. Lo que importaba era lo que sentían ante todo al entrar en la biblioteca, donde no veían las paredes de libros negros sino un espacio y unos horizontes múltiples que, no bien pasada la puerta, los arrancaban de la vida estrecha del barrio. Después venía el momento en que, provistos de los dos volúmenes a los que cada uno tenía derecho, los apretaban con el codo contra el costado, se deslizaban en el bulevar oscuro a esa hora, aplastando con los pies las bayas de los grandes plátanos y calculando las delicias que podrían extraer de sus libros, comparándolos con los de la semana precedente, hasta que, al llegar a la calle principal, empezaban a abrirlos bajo la luz incierta del primer reverbero para sacar alguna frase (por ej. «era de un vigor poco común») que los fortaleciera en su alegre y ávida esperanza. Se separaban rápidamente y corrían hacia el comedor para abrir el libro sobre el hule, bajo la luz de la lámpara de petróleo. Un fuerte olor de cola subía de la grosera encuadernación que raspaba los dedos.
Jon McGregor huye del tradicional relato realista de la vida rural en una historia que narra con audacia el discurrir de un pueblo durante 13 años tras la desaparición de una niña
La poeta uruguaya, último Premio Cervantes, charla en Formentor sobre su exitoso año de galardones, su larga e intensa vida y, por supuesto, sobre poesía
"Escribir no es sentarse a escribir; esa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio." (Mario Levrero)