E. M. Forster. Los personajes

P.: ¿Hasta qué punto, según usted, están inspirados sus personajes en personas reales?
R.: Aunque todos pretendamos que no utilizamos a personas reales, la verdad es que lo hacemos. Yo me inspiré en algunos miembros de mi familia; por ejemplo, la señorita Bartlett es mi tía Emily -todos leyeron el libro pero nadie se dio cuenta-. El tío Willie se convirtió en la señora Failing. Era un personaje campechano y simple; campechano pero no simple (Se corrige). La señorita Lavish está inspirada en una conocida, la señorita Spender. La señora Honeychurch es mi abuela. Las tres hermanas Dickinson están condensadas en las dos Schlegel. Para el personaje de Philip Herriton me inspiré en el profesor Dent, que lo sabía y me preguntaba por sus avatares. También me inspiré en varios turistas.

P.: ¿Todos sus personajes tienen modelos en la vida real?
R.: En todos mis libros escribo sobre las personas que me gustan, las que me irritan y la persona que creo que soy. Ello me coloca entre el gran número de autores que no son realmente novelistas y hacen lo que pueden con estas tres categorías. No tenemos la capacidad de observar la vida en su inmensa variedad y describirla de forma desapasionada. Hay algunos que sí lo han logrado, por ejemplo Tolstói, ¿no creen?

P.: ¿Puede explicarnos cómo es el proceso de convertir a una persona real en un personaje de ficción?
R.: Un truco útil es contemplar a esa persona con los ojos entornados, centrándose exclusivamente en algunos de sus rasgos. De este modo retengo dos terceras partes de un ser humano y a partir de ahí puedo ponerme a trabajar. No se trata de conseguir que se parezcan a las personas reales, en buena medida porque eso es imposible, ya que las personas sólo son ellas mismas en circunstancias particulares de su vida y no en otras. De modo que recurrir a Dent cuando Philip tenía problemas con Gino, o preguntar a alguna de las hermanas Dickinson cómo actuaría Helen con su hijo ilegítimo arruinaría la atmósfera del libro. Cuando todo va bien, el material original desaparece pronto y surge un personaje que pertenece única y exclusivamente al libro.

E. M. Forster

(De su entrevista en «The Paris Review»)

Publicado en El oficio de creador, Tecnica literaria | Etiquetado | Deja un comentario

Cuaderno de poemas. «Ventanas». Constantino Cavafis

Ventanas

En estas tenebrosas habitaciones
paso días de opresión
y voy y vengo
en busca de ventanas.
Cuando se abran
será un consuelo enorme.
Pero no las encuentro o no hay ventanas.
Acaso es preferible no encontrarlas.
La luz será una nueva tiranía:
quién sabe cuántas cosas va a mostrarme.

Constantino Cavafis
Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

Ventana a YouTube. J.S. Bach : Ouverture pour orchestre n° 3 BWV 1068

Publicado en Música, YouTube | Etiquetado | Deja un comentario

Descubren el diccionario más antiguo de la lengua castellana

Una investigadora del CONICET halló fragmentos del incunable en una biblioteca de la Universidad de Princeton. También se pudo determinar que su autor fue Alfonso de Palencia, uno de los más grande

Origen: Descubren el diccionario más antiguo de la lengua castellana | CONICET

Publicado en Documentos, Información | Etiquetado | Deja un comentario

Álbum de librerías incompleto. 165

Librería Barra Lliure, Barcelona

Publicado en Librerías | Etiquetado | Deja un comentario

Lara Moreno, la realidad hecha poema. Túa Blesa

Lara Moreno. Foto: Jairo Vargas

En la antología ‘Tempestad en víspera de viernes’ la poeta crea una poesía cuyas palabras tienen efecto de verdad y trascienden a la realidad

Origen: Lara Moreno, la realidad hecha poema | El Cultural

Publicado en El oficio de creador, Literatura | Etiquetado | Deja un comentario

El cansancio del escritor. Natalia Ginzburg

He descubierto que uno se cansa cuando escribe algo en serio. Es mala señal si uno no se cansa. Uno no puede esperar escribir algo en serio así a la ligera, como con una mano solo, alegremente, sin molestarse apenas. No se puede salir del paso como si tal cosa. Uno, cuando escribe algo serio, se mete dentro de ello, se hunde en ello hasta los ojos; y si tiene sentimientos muy fuertes que inquietan su corazón, si es muy feliz o muy infeliz por alguna razón, digamos terrestre, que no tiene nada que ver con lo que está escribiendo, entonces, si lo que escribe vale y es digno de vivir, cualquier otro sentimiento se adormece en él. No puede esperar conservar intacta y fresca su cara felicidad, o su cara infelicidad; todo se aleja y se desvanece, y se queda sólo con su página, ninguna felicidad y ninguna infelicidad puede subsistir en él que no esté estrictamente ligada con esta página suya: no posee otra cosa y no pertenece a nada más, y si no le sucede así, entonces es señal de que su página no vale nada.

Natalia Ginzburg

Natalia Ginzburg, Mi oficio

Publicado en El oficio de creador | Etiquetado | Deja un comentario

El crepúsculo de la libertad. Osip Mandelshtam

– La obra poética de Osip Mandelshtam se despliega en tres libros principales: Piedra (1908-1915), Tristia (1916-1920), y Poemas de los años 1921-1925. Además de los Cuadernos de Moscú (1930-…

Origen: El crepúsculo de la libertad | Osip Mandelshtam – Buenos Aires Poetry

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | Deja un comentario

El Vieco cortaziano LXXXI

Un cronopio se recibe de médico y abre un consultorio en la calle Santiago del Estero. En seguida viene un enfermo y le cuenta cómo hay cosas que le duelen y cómo de noche no duerme y de día no come. -Compre un gran ramo de rosas -dice el cronopio. El enfermo se retira sorprendido, pero compra el ramo y se cura instantáneamente. Lleno de gratitud acude al cronopio, y además de pagarle le obsequia, fino testimonio, un hermoso ramo de rosas. Apenas se ha ido el cronopio cae enfermo, le duele por todos lados, de noche no duerme y de día no come.

Julio Cortázar

Historia de Cronopios y de Famas

Publicado en Colección de textos literarios o no | Etiquetado | 1 comentario

Crítica de ‘Gordo de feria’, de Esther García Llovet. Manuel Hidalgo

Esther García Llovet. Foto: Alfredo Arias

‘Gordo de feria’, la jungla urbana de García Llovet | El Cultural

Explosividad y desparrame en la nueva novela de la escritora, que funciona como un tiro porque es un tiro, breve, directo y al grano, con un toque a lo Tarantino

Origen: ‘Gordo de feria’, la jungla urbana de García Llovet | El Cultural

Publicado en Crítica literaria | Etiquetado | Deja un comentario