Jean-Pierre Salgas: ¿Cuál es el lugar para el lector Quignard de los dos autores franceses que actualmente parecen constituir “el horizonte insuperable” del pensamiento literario de este país, Marc…
P.: ¿Qué hace a un escritor distinto de las de demás personas?
R.: Bueno, en primer lugar, un escritor siente el impulso de ordenar los hechos que observa y darle un significado a la vida. Y también hay un amor a las palabras en sí mismas, un deseo de manipularlas. No es una cuestión de inteligencia. Hay personas muy inteligentes y originales que no sienten ese amor por las palabras o no tienen la habilidad para usarlas de forma eficiente y se expresan muy mal verbalmente.
Aldous Huxley
Entrevista con Aldous Huxley (“The Paris Review”. 1953-1983)
Nunca sabrás que tu alma viaja Dulcemente refugiada en el fondo de mi corazón, Y que nada, ni el tiempo ni la edad ni otros amores, Impedirá que hayas existido. Ahora la belleza del mundo toma tu rostro, Se alimenta de tu dulzura y se engalana con tu claridad. El lago pensativo al fondo del paisaje Me vuelve a hablar de tu serenidad. Los caminos que seguiste, hoy me señalan el mío, Aunque jamás sabrás que te llevo conmigo Como una lámpara de oro para alumbrarme el camino Ni que tu voz aún traspasa mi alma. Suave antorcha tus rayos, dulce hoguera tu espíritu; Aún vives un poco porque yo te sobrevivo.
Si diéramos credibilidad a este subgénero, el de las frases promocionales en las fajas de las cubiertas de los libros, los autores serían animales mitológicos más improbables que el hipogrifo
El viejo Síndrome de la Página en Blanco ha muerto. Lo mató la computadora. Deberíamos alegrarnos, porque era una fuente de ansiedad y preocupación, un bloqueo creativo. Pero veo que no es tan así, porque los viejos usuarios del papel seguimos agenciándonos un ersatz del síndrome muerto, como si lo extrañáramos, abriendo un documento nuevo en el Word, y mirando, al menos por un instante, la página en blanco que se dibuja en la pantalla. Qué patético. Los llamados «nativos digitales» no lo hacen jamás. Ellos tienen un nuevo síndrome al que hacer frente, el de la Página Llena, porque efectivamente la pantalla de la computadora está cubierta con toda la información y la literatura y el arte del mundo, y es muy difícil poner algo más. Sólo se puede redistribuir lo que ya hay, o «intervenirlo». Esto último, la intervención, es la forma artística que se ha impuesto, con buenos motivos como se ve.
De mi madre, hasta hace poco, sólo conocí el rostro de entrecasa: el rostro de la preocupación, de la fatiga, de la reprimenda, de la inquietud. Ese rostro venía desde que nuestro padre estuvo….
El amor no se elige, te elige. Un día te das cuenta que no soportas vivir sin ella, que cuando estas a su lado piensas que dentro de un rato se irá y la besas con tanta pasión como si ese beso fuese a parar el tiempo o a darte mas minutos con ella.
"Escribir no es sentarse a escribir; esa es la última etapa, tal vez prescindible. Lo imprescindible, no ya para escribir sino para estar realmente vivo, es el tiempo de ocio." (Mario Levrero)