El sueño eterno. Enrique Vila-Matas

EDUARDO ESTRADA

La fascinación que tenemos por fragmentos ininteligibles de libros y películas quizá provenga de nuestra sospecha de que dicen la verdad. No olvidemos que Einstein decía que lo más incomprensible del mundo es que sea comprensible

Origen: Raymond Chandler: El sueño eterno | Opinión | EL PAÍS

Esta entrada fue publicada en El oficio de creador, El oficio de lector y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario