A mi alrededor el gigante reloj de escarcha
de aquella medianoche. Y algo dentro,
en alguna parte, esperando no sentir nada.
Un pulso de fiebre. En algún lugar
dentro de la tierra entumecida
nuestro futuro intentando acontecer.
Alzo la mirada, como deseando alcanzar tu voz
con todo su urgente futuro
que me ha estallado dentro. Luego vuelvo a mirar
el libro de palabras impresas.
Llevas diez años muerta. Es sólo una historia.
Tu historia. Mi historia.
